sábado, abril 12, 2008

Lucha Libre

Cuando era chico me fascinaba ese programa, “Lucha Libre”. Sucesor de “Titanes en el ring” y antecesor del actual “100 % lucha”, sus personajes me tenían todas las semanas pendiente de las alternativas del campeonato y del porvenir de los “buenos”.
Amaba al “Ancho” Peuchele y le tenía un odio visceral a “Rasputín”. Una vez vinieron a Chivilcoy, y hasta fui a un almuerzo con los luchadores en la sede de la Sociedad Rural.
Por supuesto, para mí todo eso era real. No tenía dudas de que Rasputín era malísimo y que sobre el ring recibía feroces castigos por parte de los buenos. Creía en cada golpe, en cada acrobacia que realizaban.
Grande fue mi decepción cuando me enteré que se trataba de una actuación, que todo era ficticio y que nunca nadie se trenzó en una pelea verdadera.
Hoy las técnicas del “catch”, disciplina que consiste en fingir una lucha para brindar un espectáculo, en la que cada movimiento de los luchadores está pactado y ensayado con anterioridad al encuentro, se vuelva a repetir, pero el escenario es otro.
En un rincón, con cinco años en el poder y ganas de muchos más, el Gobierno, “víctima” de los embates de la prensa. En el otro, con una permanencia de 50 años en la escena pública, socio de cuanta administración civil o militar hubo, el Grupo Clarín, ahora devenido en tirano multimediático. Y la pelea se inicia.
Clarín escribe críticas hacia el gobierno, que por tan inofensivas complacerían hasta al propio Goebbels. El gobierno se enoja, lo reprende, le exige calidad institucional. Entonces Clarín arremete, habla de “atake” y exige que se respete la libertad de prensa.
Sorprendida, la presidenta muestra un comunicado “académico” –que como universitario me atrevo a decir que es vergonzoso por lo simple y falto de conceptos- que se limita a hacer pequeñas sugerencias moralizantes acerca de la práctica periodística, que por provenir de una institución tan poco democrática como la UBA (recuerden que su rector fue elegido sin contar con el consenso de los estudiantes, una de las “patas” del gobierno universitario) asombra.
En base a ese documento, anuncia la creación de un “Observatorio de Medios” integrado, por supuesto, por los “académicos” que tan desinteresadamente le acercaron el informe. Clarín se enoja más, e insiste en los recortes a la libertad de prensa que ello significaría.
Con tantos golpes, patadas y saltos, uno creería que estos dos actores están realmente peleados. Y podría inclinarse a favor del “gobierno nacional y popular” o de los “paladines” de la libertad de información.
Pero nada de eso ocurre. Como en “Lucha Libre”, existe a espaldas del público una relación subterránea, una pauta establecida entre los contendientes.
Y hay sobradas muestras de esta relación: el grupo ha recibido, durante todo el gobierno kirchnerista, infinidad de obsequios y concesiones a cambio de silencio y complicidad. Por nombrar algunas: otorgamiento de licencias radiales más allá de lo permitido por ley, monopolización del negocio de la televisión por cable a través de la compra de gran parte del paquete accionario de Cablevisión por parte de Multicanal, participación, junto a La Nación y al propio Estado, en la empresa Papel Prensa, la única que distribuye papel para diarios en el país, y una de las pocas papeleras que, tras el conflicto con Uruguay, escapó a los implacables controles de la secretaria de Medio Ambiente, Romina Piccoloti.
En materia informativa, Clarín fue el primer medio en enterarse de que la candidata sería “pingüina”, o que Scioli iba a pelear por la gobernación bonaerense.
A cambio, el multimedios ofreció complicidad, silencios, operaciones de prensa varias, defensas solapadas a funcionarios cuestionados por otros medios de comunicación, etc.
La falta de objetividad que hoy el gobierno cínicamente critica, es producto de sus propias presiones y conveniencias: Clarín no es objetivo porque a los gobiernos que siempre usaron de sus servicios no les convino que lo sea. Clarín es, a pesar de todo, el principal socio informativo de los Kirchner, junto con el -vaya paradoja- fachistoide empresario Daniel Hadad, otrora delfín de Carlos Menem.
La calidad institucional exigida a los medios por parte de la presidenta es una estupidez y una contradicción de su parte.
Cristina Kirchner no puede bregar por la libertad de información cuando ha establecido desde hace tiempo un sistema de “premios y castigos” a través de las publicidades oficiales.
Clarín no se puede quejar de la falta de libertad de prensa, cuando nunca quiso ejercerla, aunque el grupo está pidiendo hoy, más que libertad de prensa, libertad de empresa para continuar con sus negociados.
Si tanto unos como otros son fervientes defensores de la libertad de información, pues que Clarín blanquee cuál su entramado mediático-empresarial, para que el público sepa a qué atenerse cuando consume alguno de sus productos; y que el gobierno sancione una verdadera ley de acceso a la información pública, que le permita a toda la ciudadanía conocer los actos de gobierno de los funcionarios, para saber a ciencia cierta cuánto dinero ganan por sus funciones y en qué se gastan exactamente nuestros impuestos.
Nada de eso, probablemente, suceda, y mañana Cristina volverá a cenar con Ernestina Noble, como después de cada pelea lo hacían Peuchele y Rasputín.

sábado, abril 05, 2008

Quiero vivir en el país de Cristina

¡Qué lindo es el país de Cristina! ¡Cómo me gustaría vivir en el! Es un país “cuasi” perfecto, un paraíso terrenal para zurdos y gorilas, productores y cartoneros, peronistas y radicales, hombres y mujeres.
En el país de Cristina, ese que todos los días aparece en sus discursos, los pobres son más ricos, y los ricos, más pobres.
La redistribución de la riqueza se realiza con sólo nombrarla, mágicamente, y la copa se derrama abundantemente para todas partes, salpicando por doquier con el don de la abundancia.
En el país de Cristina los pequeños productores son incentivados a trabajar la tierra, y a los grandes se les imponen pesadas cargas tributarias para que no monopolicen el negocio. Con ese dinero, además, se subsidian a los más chicos, se construyen caminos y escuelas.
No se venden grandes extensiones de tierra en la Patagonia a inversores extranjeros, ni se promueve la sojización de los campos como el modelo más cómodo para recaudar grandes cantidades de dinero de manera fácil y rápida.
En ese bendito país no viven los Moreno, no se negocia la inflación con una pistola arriba del escritorio, ni se esconden las estadísticas para aparentar una situación que no es. Además, qué sentido tendría hacerlo, si en el país que vive la presidenta no hay inflación.
Los De Vido, D’Elía, Antonini y Micheli no existen. No hay valijas voladoras ni bolsas en los baños ministeriales en ese país.
La libertad de prensa es esencial: no hay presiones a los medios de comunicación, no hay grandes operaciones de prensa paraestatales. La publicidad oficial se reparte equitativamente entre todos. Nadie recibe un peso de más o de menos, y no existen preferencias a la hora de brindar información. Y cuando algo sale mal, en lugar de reprender públicamente a un periodista, se avanza contra las grandes corporaciones, cuestionando el reparto de medios y el otorgamiento irresponsable de licencias y frecuencias.
El país de Cristina es como las mejores películas holiwoodenses, con superhéroes y finales felices.
Ningún chico se muere de hambre, eso pasa en otros lugares, y la pobreza está a punto de ser aniquilada a punta de desarrollo, educación y trabajo.
Los dirigentes y funcionarios tienen una amplia trayectoria política, una militancia recta y sin manchas. No hay caudillos territoriales, ni punteros políticos.
En el país de los discursos de Cristina, los Kirchner nunca fueron gobernadores de una provincia “cuasi” feudal, ni reprimieron la protesta de los trabajadores.
Menos que menos se aliaron a un tirano que gobernó en los 90 para sacar suculentas regalías petroleras, ni enviaron el dinero al exterior de forma dudosa e irregular.
En su país, la presidenta nunca se alió a las “mafias” políticas del Conurbano, ni transó con sus intendentes para obtener más votos. Eso pasó en otra parte y en otra época.
Los derechos humanos son esenciales en este lugar, y su lucha comenzó en 2003. No existió jamás el juicio a las Juntas ni las luchas de miles y miles de personas que durante más de 30 años reclamaron verdad y justicia.
En los 70, la presidenta y su esposo lucharon por sus ideales, y no se enriquecieron en el sur con la especulación inmobiliaria y la usura.
El país de Cristina es así de perfecto, todos los días son soleados, la gente camina sonriente por la calle, y un arco iris surca el cielo mientras los trenes bala cruzan el paisaje verde y amarillento de las praderas y los trigales.
Lo más admirable del país de Cristina es el impresionante grado de democratización alcanzado: un sistema federalista en donde el 80 por ciento de los impuestos provinciales no es absorbido por la Nación para luego ser devuelto a cuentagotas y a cambio de lealtades políticas a los gobernadores.
Cada mandatario provincial tiene libertad de acción, y los intendentes pueden opinar abiertamente de los problemas del país con toda la confianza del mundo, sin temor a ser reprendidos.
Las legislaturas son la cuna de los grandes debates de ideas. Todas las semanas –si, aunque usted no lo crea, en ese país se sesiona todas las semanas, y sus representantes asisten a sus despachos diariamente- se escuchan apasionadas discusiones acerca de cómo hacer aún más feliz a la población.
Por supuesto, la influencia presidencial es nula, como debe ocurrir en un sistema representativo que se precie de tal.
El sistema democrático de ese país da igualdad de oportunidades para todo el mundo: los candidatos a Jefe de Estado son elegidos en elecciones internas y no a dedo en la habitación matrimonial del presidente.
El país de Cristina es perfecto, y me encantaría vivir en él. Sólo me resta saber donde se encuentra, aunque temo que sea un lugar para muy pocas personas.

jueves, abril 03, 2008

Braden o Perón. El Campo o Kirchner

Hablar sobre el paro del campo es, hoy por hoy, muy riesgoso. Sobre todo porque los actores en pugna “embarraron” tanto la cancha que la mala utilización de un adjetivo o la fatídica inclusión de un verbo puede hacer quedar a uno como un “gorila golpista de la aristocracia”.
Es que el gobierno ha apostado a la demonización extrema de su rival en este conflicto –los productores- que todo se ha transformado en un juego de blancos y negros en el que los grises no tienen cabida.
Por fanatismo o viveza, los representantes gubernamentales enredan la posición de los productores y la mezclan con la de sectores golpistas o con la vieja aristocracia terrateniente de principios de siglo XX para confundir a aquellos que se identifican con el arco “progresista” y simpatizan (o quieren hacerlo) con el campo.
Esta maniobra sólo busca desinformar y confundir a la gente y, como ya se hizo con otros temas, desviar el verdadero punto de la discusión.
Es por ello que antes de seguir quiero sintetizar mi pensamiento en una sola frase: ni los productores se van a morir de hambre por el actual sistema de retenciones, ni el gobierno va a ser volteado por un grupo de vecinos autoconvocados de Capital Federal, mal que a D’Elía le pese.
La simplificación manifestada por ambas partes, que rápidamente encasillan unas y otras opiniones como “pro” o “contra” de, deja a gran parte de la sociedad excluída de la discusión, mirando como dos sectores de poder se pelean por algo que, directamente, no los va a beneficiar ni perjudicar.
Lo cierto es que la verdadera discusión sigue siendo ocultada: ¿se trata realmente de frenar el enriquecimiento de un sector? ¿La política de retenciones tiene verdaderamente un signo “redistributivo? ¿Se frena con ella la “sojización de los campos? No, no y no.
Si las retenciones tuvieran otro fin que no sea el recaudatorio, habría cosas que deberían cambiar. Si analizamos finamente el discurso de la presidenta, el jueves reconoció que, para beneficiar al campo que tanto critica, está perjudicando a miles de argentinos.
Es fácil, Cristina K aseguró que el tipo de cambio que alienta las exportaciones es sostenido por nuestro esfuerzo. ¿Por qué, entonces, no baja el precio del dólar, permitiendo un aumento del salario real y una baja de los precios y quita las retenciones? Sencillo, se pierde mucho dinero para la “caja”, dinero no coparticipable, por cierto.
La redistribución de la riqueza, como señaló la presidenta, no se resuelve con discursos. Sería hora, entonces, que empiece a cambiarla realmente, con una reforma impositiva seria, y no con el reparto de migajas y planes sociales que puedan surgir del dinero de las retenciones, si realmente le interesa modificar este sistema.
Hasta ahora, la manera más fácil que adoptó el Gobierno para controlar la redistribución de la riqueza y evitar el aumento de pobres es apretar a los técnicos del INDEC para que “afinen” un poco el lápiz respecto de los índices de inflación, pero no más.
Pero claro, con un pensamiento que roza con lo obtuso, la presidenta y sus funcionarios apilan los argumentos en su contra en el rincón que corresponde al pensamiento “gorila”, lugar al que mandaron también a los productores y a los nuevos caceroleros.
La presidenta se preguntó por qué había un cartel que reivindicaba a Videla. La respuesta es sencilla: señora Kirchner, pelotudos hay en todas partes –a su lado también, no lo dude- y sería injusto aplicar esa categoría a todos los que esta semana reclamaron legítimamente por las calles.
Con ese mismo razonamiento, qué deberíamos pensar de usted cuando permitió que Luis D’Elía, quien ese mismo día aseguró que “mataría a todos” los manifestantes, compartiera el jueves el escenario con todos los funcionarios. O de Florencio Randazzo, quien lo reivindicó por considerarlo “un dirigente social” y minimizar su violenta incursión en Plaza de Mayo porque “no pasó nada”.
La utilización de una fuerza de choque para frenar una protesta que, nos guste o no es un derecho, es reprobable. Y proviene de la soberbia de suponer que la verdad y la representatividad de los sectores progresistas están sólo de su lado, y todo lo demás es reaccionario y antipopular.
Las protestas de esta semana no fueron sólo por el campo; fue el INDEC, la inflación oculta, los magros aumentos de salarios, la identificación de la soberbia en el poder… Cuando se trata de tapar una olla, la presión sale por otro lado.
Por último, cabría pedirle a los sectores en pugna que dejen de jugar a la “guerra civil”. Sería muy sano no caer en la estupidez de presentar esto como una nueva década del 70, no nos creamos que es lo mismo. Por suerte la consigna “Braden o Perón” desapareció hace mucho tiempo del mapa político. Por suerte, los gorilas están en los zoológicos, y los cabecitas negras, en los libros de historia.

El dilema de los intendentes bonaerenses: apoyo al campo o adhesión al gobierno nacional

La pelea entre el campo y el gobierno por la elevación del porcentaje de las retenciones a las exportaciones de soja tiene otros actores que los que normalmente aparecen en la escena pública: los intendentes del interior bonaerense.
Muchos de ellos se encuentran en un dilema: apoyar a los productores rurales de su zona, impulsores en gran parte del desarrollo económico de los últimos años, o adherir al discurso del gobierno y mostrar coherencia con el proyecto al que pertenecen.
En este sentido, la postura de los jefes comunales varía entre la cohesión con el discurso del gobierno nacional, pasando por llamados de diálogo a ambas partes, hasta la reprobación total a la política de la presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
Los más duros aseguran que “la postura de los productores es cerrada y dura”, como es el caso de la intendente de Luján, Graciela Rosso.
La funcionaria aseguró que “con las retenciones se está tomando parte de lo que el gobierno invirtió para que ellos puedan exportar”.
“Que son pequeños y medianos productores es una gran mentira”, disparó Rosso, al tiempo que aseveró que “el tema de las retenciones no tiene discusión porque forma parte de la política económica del gobierno”.
La situación en el interior bonaerense es, a este punto, caótica. La mayoría de los productores que mantienen los cortes de ruta actúa de forma independiente al resto de los piquetes, y los ánimos se exacerbaron aún más luego del discurso brindado ayer por la presidenta.
Ante esto, algunos intendentes comenzaron a acercarse a los manifestantes de forma espontánea y propusieron, en principio, abrir un canal de diálogo en sus distritos para luego llevar los reclamos y las posiciones de los productores a las autoridades.
El dato es muy importante si se tiene en cuenta que, por ahora, el gobierno provincial evitó pronunciarse al respecto, a pesar de que ya se vieron actitudes similares por parte de los gobernadores de Santa Fe y Córdoba.
En la zona oeste, varios intendentes mantienen por estas horas una serie de conversaciones para lograr un llamado al diálogo.
Así lo confirmó a DIB el intendente de Alberti, Leonel Zacca, quien informó que dialogó con los intendentes de Chivilcoy, Chacabuco, General Pinto, Los Toldos y Ameghino, entre otros, para hacer una reunión y pedir “un llamado al diálogo” entre los sectores en pugna.
El encuentro podría desarrollarse mañana, aunque todavía se desconocen los detalles del mismo.
“Hay que reestablecer el diálogo, es necesario para todas las comunidades del interior, pues a todos los vecinos nos afecta”, afirmó Zacca.
El jefe comunal, quien mantiene una postura conciliadora, expresó que el paro del campo “es un problema serio y tenemos que apostar al diálogo para que solucione”.
La situación es más difícil para aquellos jefes comunales con fuerte llegada al gobierno nacional. La postura del intendente de Chivilcoy, Ariel Franetovich, lo ejemplifica a las claras: si bien públicamente manifestó que “no voy a someterme a ser rehén de nadie”, y aclaró que “no voy a ser, como han hecho algunos intendentes que, bajo presión, salieron a solidarizarse” con el campo, hoy se acercó a uno de los piquetes que mantienen los productores del partido y les dijo que “estoy a favor de ustedes pero no lo puedo decir públicamente”, al tiempo que pidió a los manifestantes que “entiendan” su situación. Es que Franetovich es el delfín del ministro del Interior de la Nación, Florencio Randazzo, y mantiene una relación fluída con la presidencia.
Otros dirigentes identificados con el gobierno nacional se expresaron en duros términos contra la protesta. El intendente de Lincoln, Jorge Fernández, se manifestó a favor de las retenciones porque “creo que todo el mundo tiene que vivir un poco mejor. Hay que tener una mirada más amplia de los temas”.
Fernández calificó la actitud de los productores como “intransigente” y advirtió que “la gente no tiene la culpa de la pelea entre el campo y los dirigentes”.
Por su parte, el intendente de Bragado, Aldo San Pedro, también apoyó la postura del gobierno, al asegurar que “nadie puede negar que el campo creció de la mano de un tipo de cambio competitivo”.
“Mi preocupación está en la situación del productor chico que trabaja la tierra. Con ese sector estoy dispuesto a dialogar y darle una mano”, concedió San Pedro, al tiempo que estimó que “se va a encauzar el diálogo”.
El intendente de Junín, el radical K Mario Meoni, se manifestó “de acuerdo” con la política de retenciones y sostuvo que las mismas sirven para “sostener la economía y redistribuir la riqueza”.
Meoni, quien adelantó su participación del encuentro que mañana realizará la Federación Argentina de Municipios (FAM) en apoyo a la presidenta, declaró que "es inoportuno llevar a cabo una medida de fuerza en medio de la cosecha".
Del otro lado, no faltan los dirigentes que aseguran que la política del gobierno es desacertada. El intendente de Tres Arroyos, por caso, calificó el nuevo aumento como “desacertado”, y expresó que “cuando se aumentan las retenciones, a nosotros nos duele”.
“Si le sacamos la renta al productor, la ganancia no se distribuiría. El productor es un distribuidor de la riqueza, no hay uno que ponga la plata en Suiza o invierta en otros países”, manifestó.
Carlos Gutiérrez, intendente de Pergamino, declaró que “nuestro producto bruto tiene un fuerte porcentaje de renta agrícola. A nosotros nos preocupa el impacto que el aumento de las retenciones ya se advierte”.
“Se castiga a un sector que hoy hace un importante aporte a la generación de divisas y que ha hecho muchos esfuerzos”, aseguró en declaraciones a DIB.
En el mismo sentido, el jefe comunal de Necochea, Daniel Molina, destacó que “entiendo el reclamo y lo comparto, porque el aumento de las retenciones produce un impacto directo en las economías regionales”.
Para Molina, salir de este conflicto “impone la búsqueda de un diálogo y una solución consensuada”.

OTRAS VOCES

- "Estamos apoyando el reclamo de los productores agropecuarios, lo que no quiere decir que estemos compartiendo la metodología en algunos de los aspectos. Personalmente nunca he estado de acuerdo con los cortes de ruta, siempre he considerado que la interrupción del tránsito no es una metodología correcta de reclamo". Omar Duclós, intendente de Tandil.

- "Desde que comenzó esta movida, con las asambleas consideré que mi obligación era estar presente y acompañé en todo momento el paro agropecuario, más aún teniendo en cuenta que el nuestro es un distrito netamente agrícolo-ganadero.
Considero que este es un reclamo justo y la ciudadanía está ejerciendo un derecho constitucional como el de hacer sentir su voz. Por supuesto que estoy convencido que se debe evitar todo acto de violencia y para esto considero que deben volver a reunirse los protagonistas y analizar un plan de acción, el que creo debe partir de abrir el diálogo entre las partes”. Pedro Gamaleri, intendente de Benito Juárez.

- "Llegar a estos niveles de retenciones tan altos, donde emigra el dinero del interior hacia el Conurbano y Capital Federal es insostenible; por lo cual muchos intendentes hemos decidido apoyar a los productores, porque creemos que en estos niveles no se puede sostener". Daniel Visan, intendente de Adolfo González Chávez.

- “Como representante del sector agropecuario estoy participando activamente del tema y como intendente estoy acompañando a las instituciones a este reclamo en el cual va la vida de las comunidades. Esta no es una protesta más, esto debe ser analizado ya que a la presidenta se le perdonó el error político de las retenciones pero no el del discurso agresivo". Aldo Mensi, intendente de Coronel Pringles.

- "Nuestra localidad está muy ligada al sector agropecuario y comprendemos su realidad, pero también respaldamos la decisión del gobierno porque entendemos que apuntan al interés global y no sólo al sectorial". José Eseverri, intendente de Olavarría.
- “Es una situación compleja: por un lado administramos un distrito agrícola y a su vez tenemos una relación importante con el sector, pero apoyamos la gestión de Cristina Kirchner”. Raúl Guerrera, intendente de General Pinto.

Memoria, Justicia y Verdad

Cada vez que llega esta fecha no queda otra que ponerse a reflexionar sobre todo lo sucedido, y si uno no tiene las fibras emocionales trastocadas, una corriente de bronca e indignación le asciende lentamente, haciendo efervescencia en la garganta y materializándose en un grito lleno de impotencia.
Y no es para menos, pues el 24 de marzo de 1976 se produjo en nuestro país el mayor saqueo jamás visto. Saqueo de vidas; saqueo de dignidad; saqueo de riquezas; saqueo de sueños…
Un grupúsculo de militares, apoyados por un no más grande grupo de empresarios, políticos y miserables sin más nada que hacer, decidieron que a partir de ese día iban a regir los destinos de todos, aunque nadie se los hubiera pedido.
Seguramente la arista más desgraciadamente conocida de este “Proceso de (des)Organización Nacional” ha sido el atroz genocidio operado sobre 30 mil personas, sin contar los también miles de torturados o “muertos en combate”, de cuyos paraderos jamás tuvimos noticias.
Pero también hubo otra cara de esta dictadura, que quizás sea más perdurable en el tiempo y nos afecta a todos hasta el día de hoy: el otro genocidio, también brutal y depravado, el económico.
Uno de los objetivos principales de esta otra faceta dictatorial, liderada en este caso por Martínez de Hoz, fue el revertir la situación económica del país, en el que existía sólo un 4 por ciento de desocupación y el sector obrero tenía, por única vez en la historia, mayor participación en el PBI que los dueños de los medios de producción.
Este reparto “desigual”, era un inconveniente para los empresarios más poderosos. Martínez de Hoz así lo entendió y actuó en consecuencia, desmoronando la economía argentina, regalando las empresas estatales, creando un paraíso para los especuladores y virtualmente “echando” a los empresarios emprendedores.
Estos sinvergüenzas son los mismos que iban todos los domingos a misa, ayudados por la complicidad de muchos obispos y curas (por suerte para la Iglesia, hubo algunos Angelelis y Mugicas que salvaron parte de su imagen) y que luego de los indultos pasearon su impertinencia por todos lados –en los 80 se podían ver fotos de Astiz bailando en “Gente”-.
Pero si esto fue así, si estos asesinos siguieron su vida como si nada hubieran hecho, es porque fallamos como sociedad. Porque no supimos, quizás invadidos por el miedo que nos acostumbraron a tener, responder en época de democracia, porque nos quedamos de brazos cruzados cuando se firmaron los indultos y las leyes de Obediencia Debida y Punto Final, porque adoptamos el “por algo será” como la más cómoda manera de explicar lo sucedido.
Los militares triunfaron en sus objetivos, toda vez que hoy persiste el sistema económico por ellos impulsado. Pero lo que constituyó su mayor victoria ideológica fue el desmembramiento y la atomización de un pueblo solidario, que tras el 76 se convirtió en una masa heterogénea, egoísta e individualista.
La responsabilidad de derrotar por completo y en todos sus aspectos a la dictadura es nuestra. Depende de nuestra voluntad, de nuestras ganas de honrar la sangre derramada en el pasado, para que el esfuerzo de todos los que lucharon y perecieron en esa época no haya sido en vano.
Y mañana, cuando se cumplan 32 años del día en que Videla y otros asesinos sanguinarios usurparan el poder, dediquémosle un pensamiento a esas 30 mil almas que fueron devoradas por el aparato militar –aprovechemos el “feriado”- y prometamos que nunca olvidaremos lo sucedido, para que la reconciliación llegue el día que haya justicia.

miércoles, marzo 19, 2008

No nos olvidemos de Julio


A 18 meses de la desaparición de Jorge Julio López, seguimos pidiendo por la Aparición con Vida YA! Ayer se hizo una multitudinaria manifestación desde la Plaza Moreno hasta la gobernación bonaerense, en La Plata. Antes, se formó la cara del albañil con 1.800 velas en la misma plaza.




Las fotos son de mi AMIGO y colega de la Agencia DIB, Martín Raggio.

No voy a hablar de Guinzburg…

…O sí, pero no de él –un gran humorista, por cierto, nadie lo niega-, sino del velatorio público que se le hizo en todos y cada uno de los canales informativos que andan dando vueltas en el cable.
En ese festival mortuorio se mostró de todo: los mejores momentos del animador (repetidos insistentemente a cada hora), las sentidas palabras de sus colaboradores, las muestras de dolor de desconocidos que enviaban fotos y mensajes a los programas, presentados cada uno por noteros con caras compungidas, que no se cansaban de repetir lo genio que era el difunto.
Es cierto, los periodistas somos unos carroñeros. Vivimos de las desgracias de los demás, montamos un circo ante cada hecho que puede resultar rentable y violamos todas las barreras de la intimidad con tal de un punto de raiting, o la venta de más diarios.
A Guinzburg lo velaron públicamente durante todo el día en el que se conoció la noticia, mostraron delante de todo el mundo su carrera profesional, desnudaron ante los ojos ávidos de la audiencia carnívora sus intimidades familiares.
Menos mal que él había pedido una ceremonia tranquila.
Resulta llamativo como los medios se las arreglan para retroalimentar sus propias noticias: montan un bombardeo insoportable sobre la muerte de un famoso –en este caso le tocó al pobre Jorge-, e insisten permanentemente en lo doloroso e irreparable de la pérdida, para después, una vez generado un sentimiento de duelo general, ¡hablar de las numerosas muestras de dolor del público!
Y claro, quien no se conmueva ante tamaña manifestación, es de piedra, o bien enemigo del fallecido en cuestión.
Ese círculo vicioso se repite ante cada hecho catastrófico, y uno se imagina, ante tal enfoque desesperante, a dueños de canales llorando sobre su escritorio, desesperados e impotentes frente a tantas injusticias.
Pero nada de eso pasa, y las lágrimas no derramadas son en realidad viles cálculos monetarios.
Que Guinzburg descanse en paz, y que los medios lo dejen.

miércoles, marzo 12, 2008

¿Y la inflación? Bien, gracias

Las innumerables vergüenzas que se generaron en torno a la medición de la inflación por parte del inefable INDEC tienen por estos días una gran ausente: la inflación.
Sí, aunque cueste creerlo, nadie habla del problema, y siempre los temas se desplazan hacia otras regiones que, aunque lindantes, no tienen nada que ver.
Parece como si los argentinos tuviéramos esa increíble capacidad de olvidar todo, de discutir sobre cualquier cosa sin pensar en la cuestión de fondo, de banalizar los temas hasta el paroxismo y quitarle su verdadero espesor para dar lugar a la cáscara, a simples migajas sin importancia.
No es muy coherente criticar a la presidenta porque en su discurso de inauguración de las sesiones ordinarísimas de la legislatura no menciona la inflación, cuando casi ninguno de los actores políticos lo hace en su actividad cotidiana.
¿Pero qué significa esto? ¿Los medios no hablan de la inflación? ¿Los opositores no dedican horas y horas a ese tema? Aunque parezca mentira, no.
Lo que medios y opositores discuten es la veracidad de las nuevas metodologías de medición, los affaires del rasputinezco secretario de Comercio Exterior con el ministro de Economía, y la inclusión o no del problema en los discursos de la presidenta, feliz por no oír de la boca de nadie ese maldito tema.
Cuando salen los índices discutimos el número, decimos “según el INDEC”, pero nadie seriamente presenta otra alternativa, otros números más veraces, sino que el discurso mediático se limita a protestar por lo que hay y nada más.
Material para avanzar sobra: en lugar de decir “el INDEC dice que la inflación es 0,5, pero otra cosa es la inflación de los supermercados”, se debería mostrar cuál es la inflación de los supermercados, consultar a las asociaciones de consumidores y presentar un verdadero informe.
La inflación no es sólo el número que presenta el INDEC, ni los aprietes de Moreno. Menos, el papel del gobierno en el tema.
La inflación representa el avance de la distribución desigual de la riqueza que se manifiesta desde mediados de los 70, la baja del salario real por más 20 por ciento de aumento que se otorgue, el derrumbe del poder adquisitivo de las familias más humildes.
Pero también hay otros detalles técnicos, que no son tan inocentes como el simple ocultamiento de un número: a más inflación, más valor de la canasta básica y mayor el número de pobres e indigentes; a más inflación, menor valor de los bonos argentinos en el exterior, por eso del olvidado “riesgo país”, y la confianza de los inversores en Argentina.
Todos estos problemas se esconden tras un frío número que no nos dice nada, y sucesivas y estériles discusiones vacías que desvián el punto de la polémica.
Como señaló Jean Baudrillard, “a más información, menos sentido, menos significado tienen para nosotros los acontecimientos”. Es decir, estar enterados de todo, ser apabullados por una catarata informativa, significa no entender nada.
“Cuando los problemas parecen irresolubles y los responsables incapaces, se nos ofrece la compensación de una información tan intensa, inmediata y frecuente que crea la ilusión de estar participando”, dice, por su parte, García Canclini.
El gobierno contento. Y la inflación. Bien, gracias.

martes, marzo 04, 2008

Una buena pregunta

Artículo de la Agencia Periodística del Mercosur, sobre las declaraciones de la presidenta

¿Delito de lesa humanidad igual a un simple robo?

Usted debe una explicación, señora presidenta

Por Víctor Ego Ducrot Desde Buenos Aires

La jefa de Estado argentina tuvo un exabrupto fascista. ¿Se equivocó? ¿Un acto fallido? Explíquese por favor. ¿Es lo mismo Videla que cualquier ladrón hijo de la pobreza?


Comprendemos que los políticos profesionales, de tanto hablar y hablar, a veces se enreden entre sus propias palabras. Pero lo que la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo el sábado pasado, ante la Asamblea Legislativa, se pasó de la raya.
“No podemos tener leyes para delincuentes de lesa humanidad y leyes para delincuentes comunes. Las leyes para los delincuentes son para todos los delincuentes, para los de lesa humanidad y para los comunes también”, sentenció la presidenta al inaugurar el período de sesiones del Congreso Nacional.

Los argentinos tienen entendido que usted, señora presidenta, es abogada. De sus dichos se desprende que tiene lagunas imperdonables en el conocimiento del Derecho.

Sí debe haber diferenciación jerárquica entre los tipos penales que punen a los llamados delitos comunes – con mucha frecuencia fenómenos sociales que son consecuencia de la pobreza y la marginación- y los que castigan a los torturadores y otros ejecutores de prácticas terroristas de Estado. Al menos eso es lo que se desprende de años de riquísimas polémicas iusfilosóficas.

O se retracta, señora presidenta, o debe encontrar un tiempo, entre tantas tareas de Estado, para volver a las aulas y aprender Derecho.

Supongamos que con el tiempo se olvidó de sistematizar sus pensamientos como jurista, al fin de cuentas hace mucho tiempo que sólo se dedica a las tareas políticas.

Si reparamos ese campo de la especulación y la práctica, también debe usted una explicación señora presidenta. ¿Como política, entiende usted que es lo mismo provocar la desaparición forzada y sistemática de miles de argentinos que ser un delincuente, por más peligroso que resulte, que anda robando e incluso cometiendo delitos de sangre?

Ese razonamiento, señora presidenta, merece un solo calificativo: fascista, en su versión siglo XXI, dónde las clases ricas de nuestras sociedades instrumentan la capacidad de violencia legal del Estado para convertir a los pobres en delincuentes.

¿Nunca oyó hablar de criminalización de la pobreza y de “gatillo fácil, señora presidenta? ¿Será que en materia de derechos humanos no sólo importa - ¡y cómo!- la memoria sino también el presente? ¿Será que, por actos fallidos ideológicos como los suyos, el Estado hace mucho que no habla del desparecido en democracia, Julio López?

Es sabida – y muchas veces oída- esa explicación que dice, “bueno, en realidad quise decir…”. Podemos comprenderla y aceptarla, aunque de sus dirigentes las sociedades esperan oír lo que dicen y no lo que “quisieron” decir y callaron.

A propósito, y aceptando que usted quiso decir algo distinto de lo que dijo, ¿en qué consistirá entonces lo que nunca quiere decir, o no puede o no se anima a decir?

Más allá de todos estos interrogantes, usted, señora presidenta, le debe a su país un explicación y por favor – sabemos que para los políticos profesionales es muy difícil hacerlo- cuando lo haga, diga en serio lo quiera decir. Eso sí, después no pretenda encubrir la realidad con discursos ampulosos (otra especialidad de los políticos profesionales).

sábado, marzo 01, 2008

Hipotecar el futuro

El cierre de la Escuela 4, en Chivilcoy, no es un tema trivial, a pesar de que muchos así lo hayan tomado.
En nuestra ciudad pasó casi desapercibido, como si se hubiera anunciado la quiebra de una Pyme desconocida o la llegada de un circo.
Se minimizó el hecho, se explicó que el cierre se debía a la falta de matrícula, y nada más. Pero, ¿cómo se llega a esta situación? ¿Cómo una escuela queda “sin matrícula”?
Con una población en crecimiento y un plan nacional para extender la obligatoriedad escolar a 12 años, lo que deberían faltar serían edificios, y no alumnos.
Sin embargo en Chivilcoy cierra una escuela.
¿A dónde fueron los chicos que, generalmente, se anotarían en ese establecimiento? O mejor aún, ¿a dónde van aquellos chicos que hoy, de acuerdo a la nueva Ley de Educación provincial, deberían ir a la escuela?
La falta de matrícula, presentada casi como el logro de una gestión exitosa, debería preocuparnos aún más, mucho más, que el hecho de que cierre un edificio. La falta de matrícula -a menos de que exista en Chivilcoy un raro fenómeno de decrecimiento demográfico- significa menos chicos en la escuela, y por lo tanto aulas vacías y escuelas que cierran.
Esta situación debería llevarnos a hacer foco en la cuestión de fondo: qué papel cumple la educación en nuestra sociedad, cuál es la función de la escuela en un contexto de crecimiento económico.
Quizás para muestra sobre un botón. Mientras que en la provincia de Buenos Aires más de 150 mil alumnos no van a iniciar las clases o lo harán de manera irregular debido a los problemas de infraestructura en sus colegios (1), licitamos alegremente la construcción de trenes bala, que surcarán los campos argentinos a una velocidad impactante.
Si ese es el lugar que el gobierno le otorga a la educación –trenes caros para pocos, escuelas públicas herrumbradas- no hay nada más que hablar.
Estamos dejando uno de los temas más importantes para un país que tiene la oportunidad de crecer y desarrollarse relegado frente a anuncios pomposos, que lamentablemente le sugieren a la opinión pública una mayor sensación de crecimiento que ver una escuela arreglada.
La política educativa del Estado se limita a realizar estadísticas y promedios de días de clases, como si el éxito residiera en que se cumplan los famosos “180 días”.
Justamente mientras escribo esto, en su mensaje a la Asamblea Legislativa, la presidenta habla de los días que se perdieron. Es decir, no interesa si los alumnos deben aprender mientras en su patio tienen la tapa de la cámara aséptica levantada, o si las paredes están electrificadas los días de lluvia.
Lo importante es que, en diciembre, los ministros de Educación de las provincias digan satisfechos que se cumplieron los objetivos.
Si los chicos no aprendieron, que se jodan.
Que cierre una escuela primaria nunca es bueno, por más explicaciones técnicas que haya. Debe preocuparnos tanto o más que la suerte del héroe de la telenovela de moda, o la campaña de nuestro equipo de fútbol.
Cada escuela que deja de funcionar es una hipoteca más que ponemos al futuro. Pero tranquilos, en Chivilcoy, por cada establecimiento que cierre, se levantará un boulevard.

(1) En las entradas siguientes, dos notas que hablan de eso.

Problemas edilicios en colegios bonaerenses

A continuación, dos notas que publiqué en la Agencia de Noticias DIB, como para ilustrar un poco la nota que sigue....

El 30 por ciento de las escuelas bonaerenses se encuentran en riesgo de no iniciar las clases por problemas edilicios

LA PLATA, 12 de diciembre de 2007.- Más de 400 escuelas de la provincia de Buenos Aires corren el riesgo de no iniciar las clases en marzo, según un relevamiento realizado por los gremios docentes bonaerenses que fue presentado a las autoridades educativas de la provincia.Se trata de establecimientos con serios problemas de infraestructura que, de no mediar una fuerte inversión, no estarán en condiciones de iniciar el ciclo lectivo.Entre las escuelas con más problemas se encuentran aquellas en las que se iniciaron obras de remodelación, pero que por diversos motivos las mismas se encuentran demoradas, lo que genera el aplazamiento de los plazos de construcción y la falta de disponibilidad de espacios para dictar clases.Silvia Almazán, secretaria de Infraestructura Escolar de SUTEBA, dijo a DIB que “el relevamiento se hizo en toda la provincia, y de acuerdo al muestreo, si se consideran los problemas que existen en algunos establecimientos, allí no se pueden comenzar las clases”.El relevamiento abarca 1.300 establecimientos escolares de todos los niveles de la educación, y da cuenta de 400 casos graves. Además, en casi todos las presentaciones se constatan fallas leves, aunque se aclara que no existe “predisposición” de los consejos escolares para solucionarlas.Los problemas que se repiten en muchos establecimientos tienen que ver con filtraciones de agua que caen sobre instalaciones eléctricas, existencia de paredes electrificadas, problemas con las instalaciones de gas y el desborde de cámaras sépticas.En muchos casos, estos problemas hacen que algunos sectores de los colegios deban ser clausurados, como patios y salones destinados al dictado de clases.Almazán explicó que el relevamiento se realizó en base a los datos aportados por delegados gremiales y directores de las escuelas de la provincia, quienes enviaron a SUTEBA las problemáticas existentes en sus lugares de trabajo.Además, la dirigente manifestó que el alto número de problemas relevados se debe también a “un mayor nivel de exigencias por parte de alumnos y maestros”, ya que “antes con que algunas cuestiones materiales estuvieran resueltas alcanzaba, pero hoy sino hay agua potable y cloacas, hay muchas quejas”.Para la gremialista, uno de los mayores inconvenientes tiene que ver con “retrasos en los pagos del gobierno; las empresas detienen el desarrollo de las obras”.Por su parte, el director General de Cultura y Educación, Mario Oporto, afirmó que “por el plan de obras de verano lanzamos una primera etapa de licitación, donde invertiremos 40 millones de pesos para 240 escuelas que necesitan refacciones medianas”.“En las próximas semanas vamos a seguir con otras etapas de licitaciones con otro grupo de escuelas”, adelantó el funcionario.Oporto destacó que “la mayor urgencia que tenemos en el verano, además de solucionar problemas de transporte, de mobiliarios, de alquileres, de destapar pozos y limpiar tanques, es la paritaria docente, debemos llegar con rapidez a un acuerdo con los gremios”.Ante una eventual falta de respuesta del gobierno, la gremialista dijo que va a haber “movilizaciones para denunciar la situación y demandar que esto se resuelva”.“Tendríamos que hacer una evaluación de los trabajos desde este relevamiento y las respuestas del ministerio de Educación”, aseguró, aunque no quiso especificar que pasará en caso de que no se satisfagan las demandas: “habrá que ver que estrategias gremiales usaremos para apurar las decisiones políticas”. LOS CASOS MÁS GRAVESDel relevamiento de SUTEBA se desprenden casos insólitos, como el de la Escuela Secundaria Básica (ESB) 8, de San Clemente, cuyas refacciones estaban previstas en el plan de obras 2006, por un monto de 250 mil pesos. Las refacciones están frenadas desde noviembre del año pasado por la quiebra de la empresa constructora.Además, por el comienzo de obras, se perdieron más de tres semanas de clases, por lo que la mitad de la matrícula terminó estudiando en un restaurante ubicado a cinco cuadras del establecimiento.Según el relevamiento, “las clases en esa escuela no comenzarán salvo que se encuentre un lugar alternativo para derivar la matricula, pero a esta altura del año nadie alquila un hotel, comercio o restaurante, ya que estamos en temporada”.En Laprida, el ministerio de Planificación Federal licitó la construcción de una escuela agropecuaria, que actualmente funciona en tres lugares diferentes, pero no se destinó ningún terreno para realizar la construcción.La ESB 3, de Lanús, tiene rota las tapas de la cámara aséptica, por lo que se produce un desborde de aguas servidas en el patio.En tanto, la Media 4 de esa misma localidad funciona dividida, en comodato con una capilla en la que funcionan cuatro aulas con baños químicos.Por su parte, al jardín 906 de San Isidro debieron clausurarle el patio de juegos porque se empezó a hundir por un pozo ciego construido dos años atrás.Otro caso insólito es el la ESB 27 de Balcarce, que linda con una cantera. Allí, cada vez que utilizan explosivos deben suspender las clases, ya que, según el informe “hay caolín en el ambiente y el ruido es insoportable”.En Berazategui, uno de los distritos más mencionados en el relevamiento, esperan ser construidos cinco establecimientos y 50 aulas.En Lomas de Zamora, por otra parte, hay 16 escuelas que tienen problemas de gas, ya sea por pérdidas o por fallas en las instalaciones que impiden que sea autorizado.También en el Conurbano, en la EPB 52 de Avellaneda se registraron dentro de los salones temperaturas superiores a los 45 grados y niveles de ruidos superiores a los tolerables.Por otra parte, en Lincoln se registran dos hechos curiosos. El primero se dio en la EPB 1, donde en el 2003 el entonces gobernador Felipe Solá inauguró el gas natural, pero sin medidor ni cañerías.En la EPB 4, escuela rural, al no poseer electricidad, ensayaron con paneles de luz solar, aunque las malas condiciones climáticas hacían que en muchas ocasiones quedaran a oscuras.

Más de 150 mil alumnos bonaerenses no podrían iniciar las clases por problemas de infraestructura en sus colegios

LA PLATA, 15 de febrero de 2008.- Más de 150 mil alumnos bonaerenses no podrían iniciar el ciclo lectivo 2008 porque los establecimientos a los que concurren tienen serios problemas de infraestructura, según denunció el Sindicato Único de Trabajadores de la Educación de Buenos Aires (SUTEBA).
Se trata de un relevamiento iniciado el año pasado, en el que el gremio constató que el 30 por ciento de los establecimientos educativos controlados no estaban en condiciones de iniciar el ciclo lectivo por “problemas gravísimos” en sus instalaciones.
Ahora, a 16 días del comienzo de las clases, el gremio volvió a controlar los 479 casos en los que detectaron irregularidades, y se encontraron con que en el 50 por ciento “ni siquiera hay un plan de obras en marcha”, según informó a DIB Silvia Almazán, secretaria de Infraestructura Escolar de SUTEBA.
Se trata de 233 establecimientos con graves problemas edilicios en los que, según el informe gremial, no se inició ningún plan de obras a pesar de que la dirección General de Escuelas bonaerenses está al tanto de la situación.
Frente a esta situación, Almazán advirtió que “no habrá clases en las escuelas que no pensemos que estén en condiciones de iniciar”.
De esta manera, la dirigente sostuvo que su gremio impedirá el inicio de clases en aquellas escuelas en las que exista “un peligro real para los alumnos”, al tiempo que consideró que “cuando la pérdida de clases se debe a problemas de infraestructura, desde el ministerio no hablan del tema, como sí lo hacen cuando hay un conflicto salarial”.
En SUTEBA estiman que, de acuerdo al número de establecimientos comprometidos, 165 mil alumnos no podrían iniciar el ciclo lectivo. Además, en el resto de los casos relevados, los problemas se empezaron a solucionar la semana pasada, por lo que en los mismos las clases se iniciarían con inconvenientes.
El directo General de Cultura y Educación, Mario Oporto, aseguró que “para esas 400 escuelas, tenemos respuestas para cada una, algunas que ya están en obras y otras licitadas”, aunque reconoció que “otras no vamos a hacerlo porque hay que reemplazar el edificio y eso implica una obra muy grande, que tenemos que encontrar el momento adecuado”.
Sobre el nuevo informe de SUTEBA, el funcionario explicó a esta agencia que “nosotros no dejamos de leer y recibir el informe de ellos sino que trabajamos con ellos, y todas las esuelas tienen respuestas, algunas no han empezado porque hay que licitar, pero a nosotros nos vino muy bien ese informe, y ese informe tiene respuesta”.

PROBLEMAS EN EL INTERIOR
Según coincidieron representantes de varios Consejos Escolares de localidades del interior bonaerense, en muchos casos, los planes de obras proyectados para sus escuelas quedan truncos porque las empresas contratadas son pequeñas y no pueden afrontar el gasto inicial de obras cuyo monto es superior a los 100 mil pesos.
Marcelo Beltrán, tesorero del Consejo Escolar de Laprida, dijo que “no hay empresas preparadas financieramente para contratar obras de más de 100 mil pesos, no se pueden hacer cargo de los costos hasta que el ministerio paga, y abandonan los trabajos o quiebran”.
Al respecto, Federico Vanin, asesor de la dirección provincial de Infraestructura Escolar, reconoció que “por diferentes motivos, los pagos se han demorado”, aunque prometió que “trataremos de agilizar los pagos”.
Otro de los problemas que remarcaron algunos dirigentes surgió con la creación de la Escuela Secundaria Básica (ESB): esto generó más matrícula, provocó el desdoble de cursos y una mayor demandas de aulas.
Nancy Minor, presidenta del Consejo Escolar de Carmen de Patagones, afirmó que en su distrito “algunas ESB funcionan en clubes alquilados”.

233 CASOS SIGUEN SIN RESOLVERSE
Según el relevamiento de SUTEBA finalizado hoy, de los 470 casos graves registrados en 52 distritos bonaerenses, en 233 no habrá clases el 3 de marzo.
Es el caso de la EEM 202 de Moreno, en la que las obras incluyen el desmonte total de los techos, cuatro aulas demolidas, accesos obstaculizados, patio central -al que dan la mayoría de las aulas- con el piso totalmente levantado y pozos para caños sin tapar.
Los casos más graves se registran en el conurbano: en Lanús, por ejemplo, 51 establecimientos no están en condiciones de dar clases.
Allí, la Escuela Media Nº 4 funciona en una capilla, ya que la obra que se realizaba en el establecimiento desde el 2005 se congeló por problemas de presupuesto.
Roberto Crovella, presidente del Consejo Escolar de Lanús, indicó que “recién se están iniciando los trámites para que recomiencen las obras, por ahora se extendió el comodato con la capilla y se refuncionalizaron los salones para que tengan un mínimo de comodidad”.
En La Matanza el número asciende a 93, mientras que en Lomas de Zamora, llega a 22.
Frente a esto, desde la dirección provincial de Infraestructura Escolar, se limitaron a aclarar que, desde el 10 de diciembre, se pusieron en marcha 600 obras por el plan de verano, aunque no supieron individualizar los casos marcados por SUTEBA, si bien aclararon conocer el informe.

miércoles, febrero 27, 2008

La copa que no se derrama, el vaso que sí

La teoría de la copa que se derrama es una idea vieja, viejísima. Ya la decía un ministro de Economía que nadie quiso, acompañado de un presidente que ninguno de nosotros votó.
Hoy se podría pensar que esa teoría quedó relegada, que transitamos por el camino de la inclusión y la igualdad… pero lo cierto es que todavía la copa no se derramo, y el líquido de la abundancia no cayó en ningún vaso humilde.
¿O será que los sectores a los que les es dado poseer esa primer copa tienen, en realidad, una gran jarra, que absorbe todo lo que cae en ella sin dejar escapar más que míseras gotitas, incapaces de llenar ni un solo vaso?
En los ’90, se entregó a sectores especulativos gran parte de la renta nacional so pretexto de que la abundancia de ellos redundaría en la del resto de la población.
Actualmente, comas más, comas menos, se plantea lo mismo. Y las acciones del gobierno así lo demuestran.
Sin ir muy lejos, la semana pasada la presidenta firmó un decreto para extender por siete años más la eliminación del impuesto interno a los productores de champagne. Así que si usted es un bon vivant, aproveche, porque mientras los alimentos de primera necesidad suben y suben, gravados con el 21 por ciento del IVA, a la bebida espumante le bajamos los costos, para que ningún argentino se prive del placer de los dioses.
Esta medida no hace más que reforzar el ya de por sí injusto sistema tributario regresivo instalado en Argentina desde la última dictadura militar, sistema que mantiene las desigualdades y aumenta aún más la brecha entre ricos y pobres, al cargar con el mismo peso impositivo alimentos de primera necesidad con productos de lujo, castigando a los que menos tienen.
Y así, con ejemplos como estos, es que desde hace más de cinco años, grandes capitales se están acumulando en (pocas) manos de sectores financieros y productivos que, para mejor, son amigos del poder: el grupo Eskenazi, amigo del matrimonio K, adquirió un porcentaje de YPF y lo que se presenta como el retorno de lo nacional, no es más que el ingreso en el negocio petrolero de un grupo altamente especulativo, alentado desde el poder para “jugar a la ruleta” con las acciones petroleras.
Son estos sectores, los dueños de la “gran jarra”, los que acaparan los beneficios económicos que el ministro de Economía presenta mes a mes como un gran logro y como signo de recuperación integral de todos los argentinos.
Por su parte, el argentino medio se encontró, en estos “cinco años de crecimiento ininterrumpido”, participando de una frenética carrera por lograr que sus sueldos suban a la par de los aumentos inflacionarios, y nada más.
Los promisorios acuerdos del 19,5 por ciento apenas llegan a rasguñar los verdaderos niveles de inflación del 20 o 25 por ciento, según las estimaciones privadas.
Y hablo de estimaciones privadas porque considero que a esta altura sería estúpido de mi parte referenciar los impresentables números del INDEC, formados bajo la misma lógica de ocultamiento de la información que usaron los países totalitarios en épocas de guerra para no alarmar a la población, y mostrar gestiones exitosas allí donde no las había.
Así, la copa seguirá sin derramarse, aunque el vaso se rebalse poco a poco, y no precisamente del líquido de la abundancia.

martes, febrero 26, 2008

La Argentina de los milagros: un humilde camionero logró comprar miles de hectáreas

Este es un mail enviado por Stella Maris Ageitos, muy interesante, por cierto. Con razón no quería más aumento que el 19,5 por ciento!!!!!

Nuevo emprendimiento para un viejo conocido. Éxitos Hugo!

Buena noticia para el sector agropecuario: ¡¡¡Bienvenido Compañero!!!! Hugo querido..... Desde hoy contamos con un nuevo miembro.
Se trata nada menos que deHugo Moyano, camionero, con lo cual esperamos que a partir de ahora defienda nuestros intereses en las reuniones de gabinete. El simpatiquísimo y agradable Hugo acaba de adquirir la emblemática estancia 'San Ignacio' a la familia Naón Pirovano, en el partido deHenderson. Adquisición que le debe haber costado sus buenos dólares, puesto que en la zona la hectárea no baja de los u$s 4.000, y los campos no bajan de las 1.000 hectáreas, o sea que ninguno baja de los u$s 4.000.000.- (cuatro millones de dólares), a lo que habría que agregar el magnífico casco, que como habrán visto, se publica en varios libros de catálogo de 'Estancias Argentinas'.
Esperamos que a ningún Fiscal de la República, ni mucho menos la AFIP, que tanto trabaja por nuestra prosperidad y la de todos los miembros de los sectores productivos, quieran investigar el origen del dinero para complicarle la vida a nuestro flamante vecino.
¡Por favor comuniquen esta noticia a sus amigos, y démosle la bienvenida a este nuevo vecino!

jueves, febrero 21, 2008

En el mismo lodo


¿Cuánto tiempo pasó desde las últimas elecciones? Cuatro, dos, un año. Nada de eso, sólo 112 días. Sí, nada más que ciento doce días, dos mil quinientas veinte horas, ciento cincuenta y un mil doscientos minutos.
Ese tiempo nada más le alcanzó al ex candidato presidencial Roberto Lavagna y al ex presidente Néstor Kirchner para darse cuenta que estaban equivocados, que ese odio mutuo que parecía alejarlos definitivamente uno del otro luego de compartir más de tres años de gestión era absurdo.
Al margen de las auspiciosas lecturas políticas que realizaron los dirigentes peronistas, se podría afirmar sin ruborizarse que lo sucedido es una terrible estafa al electorado y una de las mayores vergüenzas protagonizadas en tiempos de democracia.
¡Hasta el propio ‘Borocotó’ se sonrojaría ante semejante desvergüenza!
Si nos alejamos un poco de la lectura que aplaude la “avivada” política, podríamos ver que, en términos electorales, Lavagna fue apoyado por el 16 por ciento del electorado, es decir, que más de tres millones de personas confiaron en él, creyeron que su presidencia sería más positiva para la nación que la continuidad del proyecto de país de Kirchner.
Si bien la política no es un juego de suma cero, se puede inferir tranquilamente que el votante de Lavagna estaba en desacuerdo con las políticas kirchneristas, y por eso lo eligió como opción.
Ahora bien, me pregunto cómo se habrán sentido aquellos electores que depositaron su confianza en el ex ministro de Economía para dirigir (la palabra esta siempre queda muy bien) al país.
¿Lo hubieran votado de todos modos si sabían que en poco tiempo Lavagna iba a actuar de esa manera? Seguramente no.
Es que hace sólo unos meses, el propio ex ministro había dicho del matrimonio K que "un día dicen que son el cambio y otro día la continuidad. Parecen una veleta, no se sabe lo que son".
Y el patagónico no se quedó atrás. En cada acto al que asistía todavía como presidente aprovechaba para criticar (muchas veces sin nombrarlo) a su ex ministro.
Claro que ya esa relación era incoherente: ¿cómo Lavagna podía criticar a un gobierno que integró por más de tres años? O, si se prefiere, ¿cómo hacía Kirchner para hablar mal de las políticas económicas de una persona a la que sostuvo más de tres años en su cargo?
Pero las incoherencias no se terminaron ahí, y el colmo de los colmos fue sellado con el vergonzoso “Pacto de Olivos 2”, frutilla de un postre más que amargo para la democracia argentina.
Ahora bien, por si faltara poco, como si la gran tomada de pelo no hubiera alcanzado, el jueves Lavagna expresó, como si nada, que “el que me votó como oposición no escuchó lo que yo decía. Cuando me hablaban de oposición yo decía que era una alternativa. Si alguien se confundió, lo siento mucho”.
Todas estas incoherencias y estupideces no hacen más que confirmar que el sistema político de nuestro país está totalmente desorganizado, que los dirigentes no están a la altura de las necesidades de la sociedad, y que a la mayoría les importa un carajo los intereses de sus votantes.
Claro que en Chivilcoy tenemos ejemplos vernáculos: Aníbal Pitelli, primer candidato a concejal por el FpV, nunca asumió su banca, ya que optó por ocupar un cargo en el ministerio del Interior nacional.
Suponiendo que al votante no le da lo mismo una persona u otra, y al margen de que las boletas de intendente y concejales vayan juntas -punto en contra para la "reforma política"-, esto también podría considerarse una burla, un engaño al votante y una estafa electoral.
Pero como todo es igual, como todos están en el mismo lodo, a nadie le va a importar.
Si total, el que no llora no mama, y los giles, los giles somos nosotros.

Carta abierta por Julio López

Señor Gobernador de la provincia de Buenos Aires:

Hace ya un año y cinco meses que nuestro compañero Jorge Julio López fue secuestrado y desaparecido, cuyo testimonio resultara fundamental en la condena dictada a Miguel Osvaldo Etchecolatz en el marco del genocidio ocurrido en la Argentina durante los años 1976 y 1983.

Se ha realizado desde entonces una investigación que a la fecha no registra imputados, líneas firmes ni calificación del hecho.

Las organizaciones firmantes y otras instituciones nacionales e internacionales sostuvimos desde el primer momento que estábamos frente a un secuestro, donde uno de los fines era impedir la continuidad de los juicios por delitos de lesa humanidad, del cual el que condenó a Miguel Osvaldo Etchecolatz resultó el primero.

Su predecesor, Felipe Solá, y el entonces ministro de Seguridad, León Arslanián, reconocieron públicamente esta hipótesis y que estábamos frente a un hecho de claras connotaciones políticas donde la intervención de miembros de la Policía Bonaerense era más que probable. A pesar de esto, nada hicieron para impedir que esa fuerza direccionara, entorpeciera y manipulara el curso de la investigación, tal como se desprende de la causa judicial.

Por ello, ponemos en su conocimiento que hemos solicitado al juez federal a cargo de la causa, Arnaldo Corazza, que aparte de la investigación a la Policía de la Provincia de Buenos Aires, ya que los elementos que constan en la causa acreditan cabalmente que la fuerza ha obstaculizado intencionalmente la investigación, realizando las medidas ordenadas por el Poder Judicial de manera formal y sólo para evitar las sanciones que acarrearía una lisa y llana negativa. Ha desviado y encubierto líneas investigativas, tal el caso del entonces superintendente Oscar Alberto Farinelli; ha omitido realizar medidas de prueba que se le solicitaron, en especial cuando éstas involucran uniformados.

Las derivaciones de la investigación nos han permitido demostrar lo que hace más de 20 años sostenemos: Que en las estructuras y mecanismos de funcionamiento de los organismos de seguridad prevalecen comportamientos heredados de la dictadura militar y consecuentemente se premia con la impunidad los actos represivos y delictivos.

Por todo lo expuesto, creemos también necesario manifestar que la fuerza a la que -de acuerdo a sus declaraciones públicas y las de su Ministro de Seguridad- pretende darle "mayor poder de fuego" y para la que solicita a la sociedad "tenga confianza en ella", está integrada (según datos suministrados en el Ministerio de Seguridad en marzo de 2007) por:

9026 miembros que estaban en funciones con anterioridad a 1983, es decir, que fueron formados bajo la conducción de Ramón Camps, Pablo Ricchieri y Miguel Osvaldo Etchecolatz.

3102 miembros que estaban en funciones con anterioridad a 1979, es decir, el período donde la Policía tuvo en funcionamiento casi 30 centros clandestinos de detención, y participó del secuestro, tortura, asesinato, apropiación de niños y desaparición de más de 5 mil personas.

Casi un centenar de miembros cuyo legajo acredita en forma fehaciente que revistaron en centros clandestinos de detención. De ellos, fueron pasados a retiro solo treinta y seis. El Ministerio de Seguridad informó esto pero se negó a dar los nombres, porque "estaba en juego la gobernabilidad de la fuerza" según nos dijeron en la última reunión que mantuvimos.

De los 24 jefes departamentales que esta gestión designó, 12 están incluidos en el referido listado de 9026 efectivos ingresados a la fuerza con anterioridad a 1983.


Por otra parte, recientemente se ha informado que el Ministerio de Seguridad estudia un plan que incluye la coordinación de esfuerzos, capacidades y medios de las agencias de seguridad privadas con la Policía.

Paralelamente se informa que se proyectan nuevas inspecciones a las agencias de seguridad a fin de que cumplan los requisitos para funcionar.

Debemos denunciar que durante estos años, las agencias de seguridad privadas han sido en muchos casos el reducto de represores, miembros exonerados de la fuerza e incluso miembros en actividad, en abierta violación a la ley que reglamenta su funcionamiento. Tal es el caso del listado "agencias de seguridad con represores", incluido en la causa judicial "Jorge Julio López s/Desaparición", realizado con datos oficiales.

No podemos soslayar la gravedad de conformar un ejército de más de 120 mil miembros, con capacidad operativa y poder de fuego, so pretexto de la "inseguridad" que asola a la Provincia.

La dimensión de la seguridad representa un campo necesariamente enfocado en la perspectiva del respeto irrestricto a los Derechos Humanos y en tal sentido, para las organizaciones firmantes, la inseguridad es también no saber quienes secuestraron a nuestro compañero, y sobre todo la certeza de que la fuerza de seguridad de la que Ud. es responsable, garantiza la impunidad de su desaparición.

Por todo lo expuesto exigimos:

1.- La inmediata exoneración de todos aquellos integrantes de la Policía Bonaerense responsables de las graves irregularidades cometidas en la causa en la que se investiga la desaparición de Julio López, en especial, los Superintendentes Roberto Máximo Silva, Hugo Matzkin y Oscar Farinelli.

2.- La inmediata exoneración de los miembros de la Policía que revistaron en centros clandestinos de detención durante los años 1976-1983

3.- La entrega al Poder Judicial de la nómina de todos los policías que estuvieron en actividad durante los años 1976 a 1983, reiteradamente negada a pesar de los requerimientos judiciales.

4.- La inhabilitación para funcionar de todas aquellas agencias de seguridad que tengan represores en sus filas.

5.- La prohibición de integrar agencias de seguridad de privadas a los miembros de la Policía exonerados de la fuerza.


Justicia YA! La Plata
Asociación Ex Detenidos Desaparecidos (AEDD)
Liga Argentina por los Derechos del Hombre (LADH)
Central de Trabajadores Argentinos -La Plata (CTA)
Asociación Anahí
Comité para la defensa de la Salud, la Ética y los Derechos Humanos (CODESEDH)
Comité de Acción Jurídica (CAJ)
Centro de Profesionales por los Derechos Humanos (CEPRODH)
LIBERPUEBLO
HIJOS La Plata
Centro de Abogados por los Derechos Humanos (CADHU)
Unión por los Derechos Humanos de La Plata
Casa de Derechos Humanos Hermanos Zaragoza

sábado, diciembre 29, 2007

¡Salud!

Se termina el año y lo mejor que podemos hacer en esta fecha es brindar. Brindar por aquello que más queremos, y expresar nuestros deseos de que las cosas mejoren, aunque más no sea, un poquito.
Por eso hoy me voy a dedicar a levantar la copa por todo lo que vale la pena.
Brindo por aquellos que, sin cámaras, pelearon todo el año para mejorar desde sus lugares la vida de mucha gente, no por aquellos que quisieron mejorar la suya por sobre las necesidades de los otros.
Brindo por los que entendieron que organizándose en comunidad podían hacerle frente a una empresa multinacional y a un país entero, no por aquellos que por temor, indecisión y cálculo electoral se cruzaron de brazos.
Brindo por los que trabajaron día a día para llevar el pan a su casa, no por aquellos que, explotando esas necesidades, especularon con los precios.
Brindo por los organismos transparentes, que decidieron abrir sus puertas al control ciudadano, no por los que emplean dibujantes en lugar de técnicos, cuyos resultados son un secreto de Estado guardado celosamente.
Brindo por los hombres y mujeres que con sus comedores le solucionan un poco la vida a millones de argentinos, no por los punteros que se cagan en las necesidades de la comunidad.
Brindo por los curas que dan misa en alpargatas, no por los curas con picana.
Brindo por un Estado incluyente, del que todos seamos partícipes, no por aquellos que por unos votos se creen los dueños de nuestro destino.
Brindo por los funcionarios honestos, que trabajan a conciencia por el mandato que asumieron, no por los que se venden por algunas monedas.
Brindo por un periodismo comprometido con la realidad social, no por aquel que se deja seducir por el poder.
Brindo por la gente alegre, que cumple su deber con ganas, no por los políticos con cara de culo que se piensan que de esa manera transmiten más seriedad.
Brindo por los maestros y profesores que no trabajan a “reglamento”, no por los que se olvidan que tratan con personas en formación.
Brindo por los líderes que entienden que la unión más allá de las diferencias es primordial, no por los sectarios que creen que todo es “a matar o morir”.
Brindo por todo lo bueno que nos da la vida, para que sepamos tomarlo con más calma, responsabilidad y seriedad.
Brindo hasta el hartazgo por las Madres, las Abuelas y los Hijos, y pido que los genocidas tengan una larga vida en la cárcel.
Levantemos las copas y brindemos. ¡Salud! y Feliz Año Nuevo.

sábado, diciembre 22, 2007

Sobre críticas e intolerancias

En las últimas semanas han sido publicados en el Diario La Razón de Chivilcoy artículos muy interesantes respecto de la visión de sus autores sobre la situación institucional del país y la ciudad.
Al margen de que a muchos les pueda caer mal ver plasmadas ideas que son contrarias a sus convicciones o conveniencias, es muy satisfactorio poder encontrar en estas páginas las opiniones de personas que han elegido persistir en su pensamiento a pesar de todo.
Lamentablemente para algunos, la función del periodismo siempre va a ser esa: encontrar las fallas del sistema político-social y denunciarlas. Es por eso que resulta muy grato abrir estas páginas y encontrarse con opiniones que ponen en dudas lo que otros aplauden obsecuentemente.
Por otro lado, también es gratificante darse cuenta de que no se ha caído en el ataque fácil, en la crítica por la crítica misma, sino que se ha tratado de reflexionar seriamente y con fundamentos de problemas concretos de la sociedad.
Se ha abandonado el comentario malicioso y la puteada sin fundamento, para avanzar hacia una reflexión sobre la calidad institucional de nuestra ciudad, en épocas que las partidas millonarias del gobierno provincial harían callar a cualquiera.
La coyuntura actual nos lleva muchas veces a perder de vista algunas cosas que sin lugar a dudas son cuestionables, embarcados como estamos en el exitismo económico del modelo sojero.
Pero es justamente en estos momentos donde más firmemente debemos exigir que se respete el estado de derecho, que no se incurra en atropellos a las leyes y se mejore la calidad de nuestros gobernantes, pues ya no media ninguna excusa económica para justificar ciertas “excepciones” a las reglas.
Más allá de lo que puede realizarse en materia económica, este gobierno (tanto a nivel nacional como local) ha atropellado sistemáticamente las instituciones, actuando con un autoritarismo que pocas veces se ha visto en épocas de democracia.
El manoseo al que ha sido expuesto el Poder Legislativo, en los papeles el más directo representante del pueblo, el manejo indiscreto de fondos públicos, el dirigismo político al que están sometidos gobernadores e intendentes, nos hace pensar que aún queda mucho por decir, mucho por escribir, y que mientras la clase política persista en estas prácticas, tendremos razones suficientes para llenar una columna todos los domingos.
Quienes se “enojan” con nuestras posiciones deberían aprender a responder de la misma manera, exponiendo hechos, razones y argumentos para expresar sus ideas, sin menospreciar el pensamiento de los demás. Me es difícil creer que luego de 24 años de democracia todavía exista tamaña intolerancia contra el que opina distinto.
Por otro lado, y sin entrar en muchos detalles, aquellos que creen estar siempre “del lado correcto”, consideran que tal lugar se encuentra invariablemente cerca del poder. Los que en los 90 aplaudieron las medidas económicas de Menem (quien en su paso por Chivilcoy dejó muy lindas fotos con sus adherentes), hoy son los kirchneristas de la primera hora, y mañana lo serán del jefe de turno, le toque a quien le toque, se llame Carrió, López Murphy o Macri.
Ante este camaleonismo político-intelectual, no creo que exista otra salida que ponerse, siempre, en la vereda de enfrente, del lado de “la gente común”, de “los héroes de la vida cotidiana”, quienes se encuentran ajenos a los turbios manejos políticos.
Criticar no es simplemente sentarse a ver los defectos del otro. Criticar es “poner en crisis” un sistema de pensamiento, pero una crítica bien fundamentada lleva implícito una visión del mundo, una manera de hacer las cosas, que quienes quieran verla, la verán.
Por eso, sigamos pensando… y perdón y gracias.

sábado, diciembre 15, 2007

Doble moral

Fue la nota central del noticiero de canal 13. El locutor, con voz grave, anunció terminante: “Vergüenza: maestra hizo el baile del caño en una escuela”. Atónito, terminé de escuchar la nota para darle algo de crédito al medio, pero no pude.
El reportaje estaba rodeado de divagaciones, no contenía ningún dato certero, e incluso el cronista reconoció que la maestra “hizo unos movimientos, imitando el baile”. Esto último también lo confirmaron los alumnos.
Pero más allá de la deliberada deformación de la noticia (por lo visto no había pasado nada) y su posterior espectacularización (música dramática para la ocasión, uso de adjetivos descalificadores, tono casi suplicante del cronista etc.) habría que preguntarse hasta donde llega el cinismo de un medio de comunicación que al mediodía condena algo que difunde por la noche y que, además, ese mismo noticiero luego reproduce.
¿O acaso la televisión se maneja con reglas diferentes a las del resto de la sociedad, y a ella le están permitidas todas las transgresiones? ¿Cómo se puede pedir que en cualquier ámbito (sea la escuela, la familia o el grupo de pertenencia) se impongan límites que no se cumplen en los medios?
Los productores del “noticiero del 13” deberían saber que ni la “escuela del horror” ni ninguna otra están exentas de sus mensajes, de las modas que imponen, y que el hecho de que una maestra haga le baile del caño no es más que un emergente, un reflejo de aquello que el medio reproduce noche a noche.
Además, si nos guiamos por la frialdad de los números, a la maestra (en caso de que los hechos hayan ocurrido) la habrán visto diez o veinte personas, frente a tres millones de personas que a diario se exponen al programa de Tinelli. Programa que, según las lógicas del noticiero del canal en el que se emite, es una “vergüenza” por los contenidos que difunde. Salvo, claro, que no consideren vergonzoso o inmoral realizar un desnudo por televisión, aunque sí en una escuela.
Es descabellado pensar que la escuela vaya a ser un templo en el que los contenidos idiotizantes de algunos programas de televisión no repercutan. En realidad, es muy difícil que la sociedad en su conjunto no sea permeable a los mensajes que se transmiten todos los días.
Por eso, en lugar de escandalizarse por los imitadores amateurs, los medios deberían tratar de mejorar la calidad de sus mensajes para evitar estas emulaciones, y no protestar luego (quizás sea eso) por el plagio.

lunes, diciembre 10, 2007

Randazzo tiene razón

“Las grandes transformaciones no se hacen con proyectos personales”. Esta frase pertenece al futuro ministro del Interior de la Nación, Florencio Randazzo. Estoy de acuerdo con ella, pero… hay algo que no entiendo.
¿No es justamente el gobierno que a partir de mañana va a integrar uno de los más personalistas de los últimos años?
Con una sucesión de marido a mujer, el control de las cámaras legislativas, el poder de sancionar a los jueces “poco amigos”, un jefe de Gabinete que tiene la potestad de manejar inmensas sumas de dinero sin rendirle cuentas a nadie y la prolongación sin límite de tiempo de la emergencia económica, el poder de representación de la república se encuentra cada vez más concentrado en muy pocas manos.
Es por eso que no entiendo la frase de Randazzo. O bien es una crítica rotunda al gobierno que integrará, o nos está augurando un futuro pésimo, sin grandes transformaciones a causa de los proyectos personalísimos de quienes ostentan hoy por hoy el poder.
El miércoles Randazzo dijo que “las grandes transformaciones no se hacen con proyectos personales que, de hecho los hay, y no está mal, pero los proyectos personales persiguen logros personales”. No sé que entenderá el ministro por proyecto personal, pero me parece que por lo visto en este gobierno y suponiendo que el que vendrá no modificará mucho las actitudes, “el culto a la personalidad” es un elemento fundamental para lograr algo en materia política.
No se puede ser intendente y estar en desacuerdo con el gobierno si es que se quiere contar con recursos para realizar obras que redundarían en beneficio de toda la comunidad; no se puede ser funcionario y opinar “sin autorización de la Casa Rosada” (a menos que quiera uno que lo expulsen en el acto); no se puede dejar de mencionar en ningún discurso los beneficios que el matrimonio ha traído a la patria.
Y guarda con no movilizar una buena cantidad de gente a los actos presidenciales, cuidado con no corresponder los “favores” presidenciales con cánticos, banderas y pancartas, en la vida hay que ser agradecido.
Randazzo tiene razón: nunca los proyectos personales son beneficiosos para el país. Como dice Osvaldo Bayer, nadie es imprescindible si tenemos en cuenta que los verdaderos “dueños” del poder somos nosotros mismos, aunque parece que los políticos que se presentan en grandes carteles como los salvadores de la patria no lo entienden de esa manera.
El poder que un presidente tiene es el que nosotros le delegamos, lo hayamos votado o no. El poder personal que se arroga, la facultad inconstitucional de auto-otorgarse manejos de dinero a espaldas del control público, son deformaciones de ese poder, una transmutación del sistema representativo y una violación a las reglas republicanas más elementales.
Ninguna gran transformación se puede llevar adelante sobre bases tan poco sólidas. El paso de una persona por el poder es temporal, dura muy poco comparado con la vida institucional de un país. Pensar que un solo individuo puede solucionar todo es suicida.
Sin el sustento de una construcción comunitaria sólida (ojo, no confundamos esto con un resultado electoral ni con la concurrencia masiva a un acto), en la que todos seamos partícipes y beneficiarios directos de las decisiones, ningún gobierno por más constitucional que sea, tendrá plena legitimidad ni podrá sostener el crecimiento en el tiempo.
Ojalá la frase de Randazzo no haya sido sólo un recurso retórico para embelezar oídos, ojalá le transmita esa posición tan vanguardista a la futura presidenta en la primer reunión de Gabinete de la que participe (si es que se hace alguna). Y, por sobre todas las cosas, ojalá que ella pueda escucharlo.