martes, octubre 16, 2007

Yo, yo y yo

Que una de las características predominantes de la política en América Latina sea el personalismo de sus dirigentes, no hay dudas. Desde Perón, Getulio Vargas (Brasil) y Cárdenas (México) en los ’40, hasta Chávez y Kirchner hoy, los presidentes de este región mostraron un fuerte rasgo autoritario. Y la presente coyuntura de Argentina no parece traer vientos de mejora en este sentido.
Es que la candidatura de Cristina Fernández a la presidencia justamente viene a resaltar esas características, de la mano de un fuerte control, junto a su marido, de todas las estructuras institucionales y partidarias.
La cuestión es que este control reduce a su mínima expresión el papel de los partidos políticos y eleva hasta el paroxismo la figura de una sola persona. Esta situación, derivada sin dudas de la terrible crisis de representación provocada por el fracaso de la Alianza en el gobierno, es explotada por la actual dirigencia para justificar cuantos atropellos a las instituciones se les ocurra realizar.
A título personal, no creo que los partidos políticos se constituyan hoy por hoy como un canal de representación efectivo de las demandas ciudadanas, pero me parece aún peor que la crisis por la que atraviesan se use para empeorar más esa situación.
Con la excusa de que los partidos no funcionan, o que “son obsoletos” y no representan a nadie, pasamos hoy a una “identificación personalista” con los candidatos. O sea, ponemos todas nuestras expectativas en una sola persona, no en un proyecto que, aunque tímidamente, pretende ser colectivo.
Lejos de representar un avance, esto pauperiza aún más la frágil situación institucional que aún vive nuestro país, creando un vacío de poder peligrosísimo de cara al futuro.
Si el futuro de una nación depende de una sola persona, si sus éxitos o fracasos están supeditados a que ella tenga un buen día, es probable que no tengamos una perspectiva augurosa en el largo plazo. Mejor hubiera sido que el proyecto con el que se espera gobernar (cualquiera sea) esté firmemente sostenido por una estructura institucional sólida (no ya sólo partidaria), con una administración pública eficiente, una justicia independiente y una legislatura inteligente y con igual grado de independencia.
Desde la vuelta de la democracia, nos hemos acostumbrados a la aparición en masa de los “ismos”: alfonsinismo, menemismo, duhaldismo, kirchnerismo (en Chivilcoy se llegó a mencionar al “speranzismo” como una suerte de sub – subdivisión del “randazzismo” y el “franetovismo”). Esto no hace más que demostrar el avance de las figuras individuales por encima de los partidos.
Como señala el decano de Comunicación Social de la Universidad del Salvador, Gustavo Martínez Pandiani, “la extrema personalización que sufre en la actualidad la política local constituye una objetable inversión del principio de la sociología moderna que estipula que ‘los roles deben ser siempre más importantes que sus ocupantes’. Caso contrario, la construcción de poder será estructuralmente débil, toda vez que el sistema dependerá de algo tan finito y frágil como es el destino de un individuo.
Para evitar el peligro que señala Pandiani (y que hoy estamos sufriendo) es que se han creado las instituciones. Si estas están en crisis por no lograr canalizar las demandas de la sociedad, la concentración de sus funciones en una sola persona no parecería ser la solución, sino todo lo contrario…
Por ello es que abría que tomar la dirección opuesta: quizás sea hora de explotar esta crisis a favor de la ciudadanía, quizás sea hora de mirar el trabajo realizado por la Asamblea de Vecinos de Gualeguaychú (entre otras) y su pelea contra los intereses multinacionales. Tal vez así se puedan transformar los partidismos o personalismos en una verdadera construcción colectiva que nos beneficie, verdaderamente, a todos.

lunes, septiembre 24, 2007

Una brecha que crece *

El cierre de listas ocurrido la semana pasada para las elecciones generales de octubre desnuda nuevamente la perversidad del sistema “pseudodemocrático” en el que vivimos: sin tapujos, sin vergüenza de dejar en evidencia lo que se sospecha desde hace muchos años, los representantes (o, en este caso, dueños) de los diferentes partidos políticos manejaron los tiempos hasta el límite, negociando secretamente a quien incluir y a quien dejar afuera de las listas a diputados nacionales y provinciales, puestos muy deseados por cierto, a pesar de que muchos políticos no se cansan de afirmar que su tarea es “muy sacrificada”.
El sectarismo demostrado en los últimos días, que supera a las ya conocidas negociaciones de cierre de listas, ensancha aún más la distancia que existe entre representantes y representados; es decir, entre clase política y ciudadanía, entre punteros profesionales y “la gente de a pie” y pone a los primeros en una situación de hegemonización de los canales democráticos de representación, vedados absolutamente para el resto de la población.
Un sistema democrático, en teoría, es el gobierno de las mayorías. Si tenemos en cuenta que los partidos políticos son la unidad básica de nuestro sistema democrático (sólo estas asociaciones tienen permitido presentar candidatos) y que en cada uno de ellos los candidatos se definieron secretamente entre cinco personas, la teoría se cae a pedazos y emerge una nueva concepción: la partidocracia, el gobierno de pocos, poquísimos sobre una mayoría expectante.
Esta es la situación en la que nos encontramos hoy, obligados a elegir entre algo más de una decena de propuestas pergeñadas por no más de cien personas para más de 36 millones.
También es difícil de creer en la preparación de aquellos “favorecidos” que a última hora se enteraron que iban a competir por un lugar en las listas. ¿Tienen alguna propuesta para mostrar? ¿Cómo prepararse en menos de 50 días para llevar adelante una tarea tan importante como legislar? ¿Tenían una propuesta para cada “puesto” que el dueño del partido estuviera decidido a ofrecerles: uno por si se era legislador nacional, otro para provincial, y otro para intendente o concejal? ¿O las cosas se van decidiendo de acuerdo a lo que surja? Me inclino por la última opción.
Otra práctica que se ha puesto de moda tras diciembre de 2001 es la de afirmar que no se va a hacer campaña y demorar por ello la publicidad de los nombres de los candidatos. En este caso, tras un objetivo aparentemente noble (“la gente está cansado de que vivamos en campaña”, dicen) se esconde otra práctica perversa: evitar que los ciudadanos conozcan en un tiempo prudencial entre quienes deberán elegir, que escuchen que piensan y analicen si les interesa que los representen.
Efectivamente la opinión pública está cansada de ver a la clase política de campaña en campaña, pero bien se podría dar a conocer los nombres de los candidatos a la población sin por ello iniciar una carrera proselitista, carrera que, aunque oculta, se desarrolla desde mucho tiempo antes.
Por último, cabe una pequeña reflexión para el oficialismo: que el Frente para la Victoria no tenga una sede fija, no implica que deban usar la Casa de Gobierno, que pertenece a todos los argentinos, para cerrar las listas de su agrupación, que sólo representa a una facción de la sociedad.
Tantos atropellos hacen como mínimo dudar de llamar “democracia” a este sistema en el que vivimos. O por lo menos, hace pensar más de una vez en llamar “representantes” a aquellos que resultan ganadores de una elección. Practicar la democracia no implica solamente concurrir a las urnas cada dos años, implica participar más activamente en las decisiones que afectan al conjunto de la sociedad, implica conocer perfectamente a quienes van a representarnos, implica un proceso de elección de candidatos más transparente por parte de los partidos políticos. Sino, o los forjadores de nuestras instituciones estaban equivocados, o llamamos democracia a algo que simplemente no existe.

(*) Publicado por José Giménez en la edición del domingo 17 de septiembre del Diario La Razón de Chivilcoy

viernes, septiembre 21, 2007

Volver a los 70

Que una persona haya sido desaparecida dos veces en su vida en nuestro país no es tan sorprendente como la increíble capacidad de naturalización de estas situaciones que tenemos como sociedad.
¿Qué sentimos al saber que se cumple un año de la desaparición de uno de los principales testigos de la causa contra el genocida Miguel Etchecolatz? Absolutamente nada. O peor aún, hastío por la insistencia de la noticia.
Esta pérdida de la capacidad de asombro es alarmante, tiende a que todo nos dé lo mismo y permite a algunos moverse con absoluta impunidad sin la menor molestia.
Es preocupante que en una democracia que intenta madurar lentamente se tenga tan poco presente en la agenda de los gobernantes y los grandes medios de comunicación un tema tan grave (repito, la desaparición de una persona, entidad utilizada por la dictadura militar para cubrir sus atrocidades).
Y todavía es más desalentador tener la certeza que la mayoría de la opinión pública ya dio por olvidado el caso, ocupada como está en crímenes pasionales de distintos talantes.
Esta apatía generalizada nos lleva de nuevo a los 70, cuando poco importaba que le pasara al vecino, y en donde se transmutaba el papel de víctima por el de culpable (¿recuerdan el “por algo será?)
Volver a los 70 significa reingresar en una rueda de impunidad que, convertida en círculo vicioso, echará por tierra todos los avances que se consiguieron en materia de Derechos Humanos gracias al compromiso de tantas personas; volver a los 70 significa volver a tener a muchos López siendo buscados ineficazmente por las fuerzas de seguridad; volver a los 70, en fin… todos sabemos lo que pasaría.
A un año de la desaparición de Jorge Julio López lo que tenemos que tener en claro es que el silencio y la apatía de la sociedad nos transforman en cómplices de los culpables de este hecho. Y eso no lo podemos pasar por alto.
No podemos pasar por alto que en la policía bonaerense todavía permanecen en sus puestos más de un millar de oficiales que actuaron en la represión ilegal, y que bien podrían todavía tener contactos con los genocidas de la fuerza que hoy están en el banquillo: Etchecolatz, Von Wernich, etc.
No podemos pasar por alto que las investigaciones llevadas a cabo por el gobierno fueron lentas e ineficientes, y se tardó más de dos meses en reconocer que no se trataba de un caso de extravío, sino de una desaparición (palabra que todos querían evitar, por su connotación simbólica).
No podemos pasar por alto que, cercados por la falta de certezas, la policía realizó allanamientos en base al testimonio de adivinas y videntes, a quienes “los espíritus” les indicaban donde se encontraba Julio López.
Tampoco se nos puede escapar el hecho de que durante la investigación se han encontrado en toda la provincia de Buenos Aires al menos diez cadáveres (uno de ellos en el Camino Negro, sitio simbólico para este caso, pues allí se arrojaron muchos cadáveres durante la dictadura) a quien nadie reclamó y cuya identidad se desconoce. ¿Qué pasó con esas personas?
A un año de la desaparición de Jorge Julio López, duele tener que decir nuevamente “recuperemos la memoria”. No perdamos nuestra capacidad de asombro. No volvamos a los 70.

martes, septiembre 11, 2007

A seis años del 11-S, un artículo interesante

Bush ya no sabe como ocultar la verdad

Por Víctor Ego Ducrot


Desde un primer momento lo afirmamos. Bin Laden es hombre del poder estadounidense y los atentados surgieron desde dentro mismo del gobierno republicano. Ya no lo pueden ocultar.
Una vez más, como todos los años desde el 2001, cada víspera del 11 de septiembre, tanto la Administración de George W. Bush como el complejo mediático-militar-financiero inundan los ojos y los oídos globales con las mismas operaciones de prensa, alertando sobre los peligros que corren Estados Unidos y el mundo frente al “terrorismo” de un Osama Bin Laden muy devaluado, y para quién en esta oportunidad hasta fallaron los productores periodísticos, tanto que en su último famoso video se olvidaron de encanecerle las barbas.
El año pasado, la cadena CNN cometió un desliz. Difundió, no durante mucho tiempo, una encuesta que había realizado acerca de la epidermis receptora de los estadounidenses. Arrojo el siguiente guarismo: el 87 por ciento de los consultados no cree en la versión oficial sobre lo sucedido el 11 de septiembre de 2001.
En forma inmediata, y por orden de la misma Casa Blanca, esa encuesta salió de pantalla, y nunca más volvió a hablarse de ella.
Hace pocos horas, un despacho de la agencia francesa AFP daba cuenta de una medición realizada por la compañía Zogby Internacional, según la cual seis años después de los ataques del 11 de septiembre de 2001 la mayoría de los estadounidenses califican al secuestro de los aviones y la muerte de unas 3.000 personas como el evento más significativo de todas sus vidas.
Un 81 por ciento de aquellos encuestados dijeron que los ataques representan el hecho histórico más importante, incluso de sus propias vidas, con más personas de la costa este -90 por ciento- escogiendo esta opción en comparación con un 75 por ciento de la costa oeste.
La medición de Zogby International consistió en una encuesta telefónica en un universo de 938 personas entre el 6 y el 9 de septiembre, con un margen de error del tres por ciento.
El sondeo también revela que el 61 por ciento de los encuestados piensa al menos una vez por semana en los ataques y un 16 por ciento lo hace diariamente. Un total del 91 por ciento afirma estar convencido que Estados Unidos será atacado nuevamente en su territorio.
Pero lo más significativo del trabajo de Zogby International consiste en que, “aunque el gobierno defiende la culpabilidad de elementos islámicos en los atentados y da por zanjadas las pesquisas, la mayoría de los estadounidenses opina que ese capítulo de la historia nacional presenta demasiadas lagunas y datos contradictorios como para pasar la página. La medición arrojó que “dos tercios de los estadounidenses objetan a la Comisión Nacional encargada de investigar los hechos y consideran que los mismos no se han esclarecido de forma convincente”.
La pesquisa de Zogby arrojó que el 51 por ciento de las personas consultadas culpa al presidente Bush y al vicepresidente Richard Cheney en lo que considera una autoagresión para sacar al país del atolladero económico y rebasar la impopularidad del ejecutivo, destacó el ya mencionado reporte de la agencia AFP.
“La realidad demuestra que los mayores beneficiados con la caída de los edificios neoyorquinos fueron los empresarios y políticos vinculados a la industria petrolera, que obtuvieron una justificación para poner sus manos sobre los hidrocarburos del Medio Oriente. Especulan que la mano de la Casa Blanca y la Agencia Central de Inteligencia (CIA) están detrás de los atentados. Otras responsabilizan a agentes secretos de Israel y Pakistán”, añade el informe de la consultora.
En tanto, Morgan Reynolds, ex consejero de Bush durante su primer mandato, afirmó que ningún avión por muy cargado de combustible que estuviera podía derretir la estructura de acero de los rascacielos, y que “únicamente una demolición profesional, controlada, puede explicar todos los elementos probados en la investigación sobre el desplome de los tres edificios”.
Científicos que intentan explicar por qué esas tres construcciones se precipitaron con tanta facilidad, sólo encuentran una respuesta: manos desconocidas colocaron el detonante Thermite en los cimientos para respaldar la versión de un ataque terrorista., señalan distintos reportes de agencias en los últimos días.
Andreas von Vulgo, ex ministro de Defensa alemán y experto en operaciones secretas, afirmó en abril de 2006 que agentes de la CIA perpetraron los ataques, utilizaron la torre 7 como centro de control, y luego la demolieron para borrar evidencias.
El ex subsecretario del Tesoro, Paul Roberts, indicó en una ocasión: “Ingenieros cualificados han dicho que el Centro Mundial de Comercio se derrumbó a causa de cargas explosivas. De hecho, si se mira la forma en que cayeron las torres no hay más remedio que creerlo”.
De manera sospechosa, el 11-S el Centro de Defensa Aeroespacial de Estados Unidos estaba apagado, y los terroristas escogieron como diana el ala oeste del Pentágono que, debido a reparaciones, contaba con menos personal del acostumbrado, recuerdan las fuentes, entre ellas despachos de la agencia latinoamericana de noticias Prensa Latina.
En noviembre de 2001, pocas semanas después de los atentados, apareció en Buenos Aires el libro “Bush & Ben Laden S.A (Editorial Norma), de quien esto escribe. Ese trabajo fue quizá el primero en sistematizar y probar los indicios acerca del autoatentado, sobre todo a partir de la información surgida de los ámbitos corporativos, económicos y financieros.
Según el investigador y académico estadounidense, Michel Chossudovsky, un nuevo 11-S en Estados Unidos serviría como justificativo para lanzar ataques militares contra Irán y otros objetivos identificados como centros impulsores del "terrorismo internacional".
En un artículo escrito en Global Research, Chossudovsky, afirma que este “plan de contingencia” usará el pretexto de un “segundo 11 de septiembre”, que es un hecho que todavía no ha sucedido, para ir preparando operaciones militares de gran envergadura contra Irán, mientras en simultáneo ejercen presión sobre Teherán en relación con su por ahora inexistente programa de armas nucleares.
En el mes siguiente a los atentados de Londres del 7 de julio se informó que el vicepresidente Dick Cheney dio instrucciones al USSTRATCOOM de preparar un plan de contingencia para ser “empleado en respuesta a otro ataque terrorista del tipo del 11 de septiembre sobre suelo americano”. En este plan está implícito que Irán estará detrás del segundo 11 de septiembre, afirma Chossudovsky.
El plan incluye ataques aéreos de gran escala sobre Irán, empleando ambos tipos de armas, armas convencionales y armas nucleares tácticas. Dentro de Irán hay más de 450 objetivos estratégicos, incluyendo numerosos sitios sospechosos de desarrollar programas de armas nucleares.
Para el investigador del país norteamericano, como en el caso de Irak, la respuesta no está condicionada a que Irán esté realmente implicado en algún acto de terrorismo contra Estados Unidos.
¿Estaremos comprendiendo bien que los planificadores militares de Estados Unidos, Gran Bretaña e Israel están esperando que suceda un “Segundo 11 de Septiembre” para extender la guerra aún más allá de las fronteras del Líbano, hasta lanzar un operación militar directa contra Siria e Irán?, se pregunta Chossudovsky.
De acuerdo con Chossudovsky, en abril de 2006, el Secretario de Defensa Donald Rumsfeld, lanzó un vasto plan de reequipamiento militar para luchar contra el terrorismo en todas partes del mundo, con vistas a contragolpear en caso de un segundo gran ataque terrorista a Estados Unidos.
El anuncio del 10 de agosto de la Oficina de Seguridad Interior Británica (British Home Office) de haber acabado de frustrar un ataque terrorista de amplia escala que se habría propuesto hacer estallar simultáneamente 10 aviones, transmite la impresión de que es el mundo Occidental el que se encuentra bajo ataque, no Medio Oriente, señala el académico estadounidense.
En enero del año pasado, la Red Voltaire.net informaba que, en Estados Unidos, los “Científicos por la Verdad sobre el 11 de Septiembre” (Scholars for 9/11 Truth) ponen en duda la versión oficial sobre los atentados del 11 de septiembre, señalando que ésta viola los principios de la física y de la ingeniería.
Después de varios años de investigaciones y la publicación de artículos y libros, esta asociación de universitarios, que reúne a personalidades del mundo científico y de medios militares, está convencida de que el World Trade Center sólo pudo ser destruido mediante una demolición controlada, decía esa publicación electrónica.
Las investigaciones han llevado a estos científicos a la conclusión de que el gobierno estadounidense no sólo sabía de los atentados (como afirmó el autor de esta nota en su libro “Bush & Bin Laden S.A.”), sino que los planificó. Ahora se han dado a la tarea de utilizar todos los medios a su alcance, como la organización de conferencias y la publicación de artículos, para hacerlo saber al pueblo.
Esta semana, en Madrid, el director de Amnistía Internacional en España, Esteban Beltrán, lamentó la restricción de libertades que, a su juicio, está sufriendo el planeta tras los atentados a las Torres Gemelas de Nueva York, hace seis años, y denunció que, aunque el 11-S "nos vendió que un recorte de las libertades podía dar lugar a un mundo más seguro", la realidad ha sido "muy distinta". En declaraciones a Servimedia, Beltrán aseguró que, desde que se produjeron estos ataques, "ha aumentado el número de países que restringe las libertades" de los ciudadanos.
"Desde el 11-S, la tortura ha dejado de ser clandestina", lamentó Beltrán, citando como ejemplos la aprobación en Estados Unidos de una ley de Comisiones Militares que, según explicó, "permite la práctica de la tortura de forma legal", destacó Servimedia.
Este año, una vez, más el gobierno de Estados Unidos pretende tapar al sol con un dedo. Pero cada vez le resulta más difícil.

lunes, septiembre 10, 2007

El periodismo es compromiso social

Se puede decir que soy nuevo en la profesión, pues sólo hace seis años que decidí embarcarme en el camino del periodismo. Por eso, pido permiso en estas líneas para brindar mi visión sobre lo que considero el verdadero rol del periodista en la actualidad.
Contrario a los que consideran que se debe mantener a rajatabla la supuesta “objetividad” del periodista, soy de los que creen que esta tarea es imposible puesto que estamos hablando de seres humanos con una historia y una visión del mundo asentada, probablemente, desde mucho tiempo antes de trabajar en la profesión.
Esta subjetividad que pretende ser escondida se evidencia en hechos tan simples como la decisión de publicar una noticia y no otra, de incluir unos datos y dejar fuera otros por considerarlos intrascendentes, de entrevistar a ciertas personas, etc.
Por ello creo que quienes insisten en que el periodismo debe ser objetivo no hacen más que esconder sus propios intereses (corporativos o personales) tras el débil velo de la objetividad, intereses que no resistirían el más mínimo análisis.
Ante esta situación, lo más honesto que podemos hacer como periodistas es sincerarnos acerca de nuestra visión del mundo y trabajar en consecuencia. De esta manera, seríamos completamente honestos con quienes confían en nosotros para informarse, y no deberíamos recibir ningún tipo de reproches acerca de nuestros pensamientos, pues todos los conocerían de antemano.
En la actualidad el ejercicio de nuestra profesión no requiere espectadores externos a los sucesos, sino profesionales comprometidos con la realidad social, dispuestos a mostrar las injusticias de una sociedad cada vez más excluyente.
De esta manera, no estaríamos haciendo más que revalorizar el papel de “fiscal de los gobiernos” que cumplió históricamente el periodismo, necesidad imperiosa en nuestros días y en nuestro país, en donde la relación entre representantes y representados se torna cada vez más lejana.
Así romperíamos también con la imagen de público que configura la tradición “objetivista” del periodismo: un público que no participa para nada de los procesos sociales y se limita a recibir pasivamente las informaciones que otros elaboraron para ellos.
Hacer periodismo significa asumir un compromiso social, fundamentalmente frente a esa masa de población que solemos denominar “opinión pública”. A ellos debemos informar sobre lo que sucede en el mundo, sobre la marcha de la cosa pública, pues son ellos, y no los políticos que coyunturalmente ocupan el poder, los verdaderos componentes de las instituciones políticas: para quienes fueron creadas y por quienes (en teoría) deberían funcionar. Ellos son también los principales perjudicados cuando un gobernante “se desvía” de su misión.
Probablemente al cumplir esta tarea seamos resistidos por la mayoría de la clase política, y debamos soportar recibir todo tipo de sermones y motes (a principios de siglo, en Estados Unidos, el presidente Teodoro Roosevelt denominó a los periodistas que descubrieron diversos casos de corrupción “Muckrakers”, recogedores de estiércol).
Para ilustrar mejor el espíritu del tipo de periodismo al que hago referencia, quería dejar las que probablemente fueron las últimas líneas periodísticas de Rodolfo Walsh, que concluían la famosa “Carta Abierta” a la Junta Militar en 1977: “escribo estas líneas sin la esperanza de ser escuchado, con la certeza de ser perseguido, pero fiel al compromiso que asumí hace muchos años de dar testimonio en momentos difíciles”.

viernes, agosto 24, 2007

El derrumbe de la ilusión *

A un mes de la presentación de su libro “La ilusión, el fracaso de la Alianza por dentro”, Graciela Fernández Meijide cuenta cómo vio, por dentro, la caída de la Alianza y el inicio de una de las peores crisis de la historia argentina.
Pasados ya más de cinco años de la tumultuosa salida del poder de un gobierno que ella integró hasta meses antes de la crisis final, Meijide explica cuáles fueron los verdaderos motivos del fracaso de un proyecto en el que gran parte de los argentinos habían puesto su esperanza luego de diez años de “menemato”.

¿Cuál cree que fue el principal fracaso de la Alianza?

No hubo una sola cuestión. Una de los principales problemas fue el estreno en la Argentina de un gobierno en alianza, porque lo nuestro no era una absorción de miembros de otros movimientos por parte de un partido hegemónico. Eran dos partidos, uno con un caudal de votos creciente, y otro, un partido tradicional con una estructura partidaria importante.
Cuando se asumió hubo situaciones objetivas, como un déficit muy grande, el doble que el gobierno anterior había reconocido y un golpe muy fuerte que había asestado Brasil en el 99 con la devaluación de su moneda, por lo que la convertibilidad se había transformado en un salvavidas de plomo.
Teníamos dificultades económicas serias, y en el medio de nuestra gestión, se produjo el cambio de signo en el gobierno de EEUU: cuando asumió Bush la decisión de los organismos de crédito fue no prestar más, con lo cual no había dinero para fomentar la productividad.

Además de la situación económica, ¿qué cuestiones políticas desencadenaron la ruptura de la Alianza?

Principalmente, la renuncia de “Chacho” Álvarez transcurridos diez meses de gestión. Esa no era una renuncia cualquiera, porque “Chacho” no pertenecía al radicalismo y la fórmula se había armado con los dos jefes de ambos partidos para dar el mensaje a la sociedad de que no íbamos a desestabilizar al gobierno, que había un compromiso fuerte.
Lamentablemente, él uso las coimas en el Senado como una excusa para renunciar, porque era presidente del Senado y tal vez investigando hubiera llegado antes a alguna conclusión.

¿Cuál fue entonces el verdadero motivo de la renuncia de Álvarez?

En realidad, sus acciones posteriores demuestran que se fue porque estaba incómodo con la situación económica. Cuando pensó que con la llegada de Cavallo eso podía mejorar, el mismo se postuló para ser Jefe de Gabinete sin pedir que se solucionara antes el problema del Senado.
Ahí De la Rúa cometió el gravísimo error de negarse. ¿Por qué? Porque cuando en política uno hace prevalecer los resentimientos no está haciendo política. La conveniencia en ese momento para el gobierno era fortalecerse con todas las alianzas posibles.
¿Qué papel le atribuye al justicialismo en la crisis final de la Alianza?

Yo no estaba en el momento final de la Alianza, pero de todas maneras no creo en la conspiración. Creo sí que cuando un poder se ve debilitado hay un avance de las otras fuerzas. En el caso de la Alianza, cuando se lo vio a De la Rúa muy débil, con unas elecciones legislativas perdidas catastróficamente y con poca capacidad de reacción, el justicialismo empezó a empujar. Pero no creo que nadie se haya sentado a plantear como se podía “voltear” a la Alianza


En la cresta de la ola

Meijide ingresó a la política en 1995, proveniente de las filas de los organismos de Derechos Humanos, en donde luchó por justicia para su hijo desaparecido. Con el crecimiento electoral del Frepaso, se convirtió en una pieza clave de la Alianza, al punto que peleó la candidatura a la presidencia en una suerte de elecciones internas contra Fernando De la Rúa.
Tras ser derrotada, le cedió la candidatura a la vicepresidencia de la Nación a Carlos “Chacho” Álvarez y decidió postularse a gobernadora de la provincia de Buenos Aires. Finalmente ocupó el Ministerio de Desarrollo Social hasta su renuncia, en marzo de 2001.
Luego de la presentación de su libro admite estar tranquila. “El libro salió, y a quien le interese lo va a leer. Por sobre todas las cosas, estoy convencida que quienes fuimos protagonistas, mayores o menores, de momentos importantes de la historia, tenemos que dejar el testimonio para aquellos que quieran investigar, o simplemente para quienes quieran conocerlos”.

¿Qué diferencia tiene su libro con el de Fernando De la Rúa?

Creo que el libro de De la Rúa transcribe el proceso judicial de la causa por las coimas en el Senado, pero no habla del proceso político de la Alianza, ni de su caída. Yo tomo la década, desde el inicio del Frepaso, para entender cómo se llegó y por qué la sociedad creía necesario una tercera fuerza, por qué los partidos tradicionales ya no tenían respuestas para una agenda nueva.

¿Cómo explicara el crecimiento del Frepaso y la posterior victoria de la Alianza?

La sociedad coincidió con nosotros y, voto tras voto, elección tras elección, nos iba haciendo crecer. Nosotros surfeamos arriba de una ola, fue un fenómeno que no se había dado antes, pero que hoy tiene más importancia cuando vemos la dificultad que existe para construir una oposición.

¿Qué visión tiene del gobierno de Néstor Kirchner?

Este país es muy presidencialista, y si algo diferencia brutalmente a un Kirchner de un De la Rúa es, en el caso de De la Rúa, un fuerte apego a las instituciones, aunque era un ser muy dubitativo, muy desconfiado.
Kirchner es al revés, toma las decisiones demasiado impulsivamente, es alguien que ejecuta permanentemente. Y tiene a su alrededor personas que son empleadas suyas. El es Ministro de Economía, es el que discute todo, al punto que no da conferencias de prensa, sino que baja línea.
Yo no digo que sea mejor ni peor, esperemos lo resultados finales. Con todo, pienso que lo que está faltando es mejorar la distribución del ingreso. Hay una gran diferencia entre los que más ganan y los que menos ganan.


* Publicado por José Giménez en la Revista Clip, de Chivilcoy

sábado, agosto 18, 2007

Haciendo amigos

Tal como insistimos siempre, el aparente crecimiento chivilcoyano trae aparejados algunos "efectos colaterales", como el enojo de nuestros vecinos ante la gran cantidad de dinero destinado a nuestra ciudad.
Este crecimiento desigual, basado más en intereses políticos personales que en actos de altruismo, va en contra de la supuesta organización federal del país, y perjudica a otras ciudades que no tienen la oportunidad de tener un "ministro amigo" en el poder.
A continuación transcribimos una nota del portal "Bragado Virtual", que muestra el malestar de los bragadenses ante esta situación...


LOS BIN LADEN DE FLORENCIO RANDAZZO PREPARAN BOMBAS

En el diferente crecimiento asimétrico de las ciudades de una misma región pueden encontrarse varias causas, pero sin duda una de ellas es de naturaleza política. El censo de población es el mejor dato para el análisis. Tomando el periodo 1991-2001, en esta región, Bragado tenía 40.442 habitantes en 1991, en tanto que había 40.259 habitantes en el año 2001, lo que representa un crecimiento negativo (del -0,5%). En tanto que Chivilcoy creció un 5,7%, Junín 5,2% y 9 de Julio 4,5% en igual periodo.

La respuesta está en la aplicación de un método de construcción de poder durante las últimas dos décadas, aproximadamente. Desde que gobierna el justicialismo en la Provincia de Buenos Aires, al menos en la cuarta Sección Electoral, algunos dirigentes lograron el crecimiento de sus distritos en detrimento de otros. El reparto de obras y oficinas públicas creando empleos no ha sido simétrico, ni teniendo en cuenta ningún sistema equitativo. A mayor poder alcanzado mayores beneficios. Por eso en esas ciudades indicadas aumentó la población en tanto que Bragado quedó estancado. Sus habitantes emigraron en busca de otro porvenir, incluso en esas ciudades. Los dirigentes seccionales utilizaron una vieja regla de poder: “divide y reinarás”.

Así fue muy común que esos dirigentes políticos incursionaren en otros distritos de la sección con la finalidad de debilitar o impedir crecer a otros dirigentes locales del peronismo. Apoyan y financian a dirigentes locales que cumplen con sus instrucciones destructoras. A la vez generaron vínculos con el radicalismo, alcanzando acuerdos tácticos. La dirigencia de Bragado ha sufrido estas incursiones, como Ricardo Ienco o Ramón Cirigliano (que fue apoyado en la elección interna, pero en la general lo sacrificaron ante el radicalismo).

Recientemente, el diputado provincial Juan Bautista Zitti, allegado al sector de Florencio Randazzo en la sección, lanzó el movimiento “Compromiso por Junín” que lidera el ex fiscal de esa ciudad Marcelo Tuñon. Obviamente, para perjudicial al dirigente mercantil Julio Henestrosa y apoyar la candidatura del actual intendente radical Mario Meoni.

Uno de los políticos mas nefasto ha sido y es Florencio Randazzo, al menos para Bragado. Hace tiempo que tiene mercaderes a sueldo para entorpecer la política local, cuyo resultado ha sido el estancamiento.

El actual Intendente Orlando Costa es funcional a esos intereses. No se pelea ni se queja, ha reconocido. Lo de la gestión es una gran mentira. Las otras ciudades se llevan la mejor tajada en oficinas y obras públicas. Chivilcoy tiene dos anillos de la avenida de Circunvalación. Por el segundo anillo el Chango Icazuriaga y Flori Randazzo pulsearon para traer los fondos de la Nación y la Provincia. En tanto que Bragado no tiene un circunvalación completa. Lo que falta sobra en otro lado. No son los únicos ejemplos, podríamos escribir un libro.

Ha sido público y notorio que Aldo Pissinis y Sergio Barenghi “juegan” para el Ministro de Gobierno bonaerense. Carlos Calderón es un títere de esos concejales. Solo así se pueden entenderse sus conductas políticas. No importan sus discursos ni sus argumentos porque pretenden explicar lo que no es real. Lo que está a la vista es que ayer se abstuvieron en la votación por la rendición de cuentas 2006 del Ejecutivo porque alcanzaron acuerdos con el intendente Costa, el que no se queja ni se pelea. No se explica al cambio de voto. Lo que está a la vista es que a Florencio Randazzo no le conviene que Bragado tenga un intendente del FpV porque lograría por ese solo hecho una importante cuota de poder seccional y provincial. A Randazzo le conviene que siga Orlando Costa que con poquito lo conforman.

Lo real es que Aldo San Pedro tiene posibilidades de ganar las elecciones para intendente de Bragado. Ante el peligro hay que tirar bombas, como los terroristas de Bin Laden. Ellos son una especie de tirabombas locales. Ahora preparan más bombas. Lo grave no es que traicionan a un sector político. Lo grave es que traicionan a toda una ciudad, para que se beneficien otras. Trabajan para Randazzo, son TRAIDORES A BRAGADO.

Extraído de http://www.bragado-virtual.com/bv/noticia.php?id=3198

miércoles, julio 11, 2007

Los riesgos de usar el trigo para que los autos funcionen

Aquí publicamos otra nota de la APM (Agencia Periodística del MERCOSUR) sobre un tema que nos interesa mucho: los biocombustibles. Ahora más que nunca, con el aumento de todos los derivados de la harina, debemos ser conscientes de los efectos que puede provocar utilizar los recursos alimenticios de un pueblo con hambre para satisfacer las demandas de las grandes corporaciones multinacionales….


¿Del MERCOSUR al MERCOETANOL O MERCOSOJA?

La decisión brasileña de avanzar en el programa alentado por EE.UU. y las corporaciones petroleras y agroalimentarias es una amenaza de más neoliberalismo y menos cambios.


Parece que la mesa está servida, pero sólo para Estados Unidos, Europa y el complejo corporativo que forman las agroalimentarias y las petroleras. La semana pasada, Petrobrás y la portuguesa Galp firmaron un acuerdo para la producción de 600.000 toneladas anuales de aceites vegetales en Brasil y la comercialización y distribución de biodiésel en el mercado portugués y en el resto del Viejo Mundo.
El proyecto, anunciado en Lisboa durante la primera reunión empresarial Unión Europea-Brasil, en el marco de una cumbre con las máximas autoridades oficiales de ambas partes, implica la producción de 300.000 toneladas de aceites vegetales para ser procesadas en las refinerías de Galp Energia. Las restantes 300.000 toneladas serán destinadas a la producción de biodiésel para exportación a Portugal y al resto de Europa, informaron varios medios de prensa internacionales.

Petrobrás calificó a la asociación con Galp de "promisoria", ya que las previsiones de producción de biodiésel de Brasil en 2008 "genera disponibilidades de exportación casi inmediatas". Brasil es líder mundial en producción e investigación de biocombustibles, sobre todo en el etanol fabricado a partir de la caña de azúcar.

"Con este acuerdo, Galp Energia da un paso decisivo en la concreción de su estrategia de biocombustibles y contribuye al posicionamiento de Portugal en el liderazgo de la producción de segunda generación", indicó la corporación lusitana en un comunicado oficial.

La Unión Europea (UE) debe cumplir con un marco regulatorio que determina la utilización de un 10 por ciento de biocombustibles antes de 2010. Por su parte, el presidente de Brasil, Luiz Inacio Lula Da Silva, sostuvo que el acuerdo de su país con la UE es “estratégico”.

Claro, que los líderes políticos y corporativos se abstuvieron de reconocer que si ese proyecto, impulsado por el gobierno estadounidense de George W.Bush y las transnacionales se impone, una vez más los países en desarrollo financiarán la abundancia de las potencias centrales, con efectos letales para las sociedades del Sur.

Europa aspira a que los agrocombustibles satisfagan algo menos del 6 por ciento de la energía que necesitarán los transportes terrestres en 2010, y un 20 por ciento en 2020. Por su parte, Estados Unidos se propone una producción de 35.000 millones de barriles por año.

Para alcanzar esas metas, Europa debería comprometer el 70 por ciento de su superficie cultivable y, en Estados Unidos, la totalidad de las cosechas de maíz y soja tendrían que ser utilizadas para la elaboración de biodiésel o etanol, lo que provocaría una hecatombe alimentaria en el opulento mundo del Norte.

“Es por eso que los países de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico (OCDE) miran al hemisferio Sur para cubrir sus necesidades”, sentenció Eric Holtz-Giménez, director general de “Food First, Institute for Food and Development Policy” (Estados Unidos), en un notable artículo publicado por la revista Le Monde Diplomatique, el mes pasado.

Lula acaba de considerar a los agrocombustibles como "la revolución del siglo XXI" por su "indiscutible” cualidad de ser más limpios y ayudar a reducir la contaminación. Sin embargo, el mismo Le Monde Diplomatique recordó exactamente lo contrario.

Los agrocombustibles NO son limpios NI protegen al medio ambiente: “cada tonelada de aceite de palma que fundamentalmente se produce en Indonesia y Malasia, emite tanto o más gas carbónico que el petróleo. El etanol producido a partir de la caña de azúcar cultivada en selvas tropicales desmontadas emite un 50 por ciento más gases con efecto invernadero que la producción y la utilización de la cantidad equivalente de nafta. Los cultivos industriales destinados a los combustibles necesitan enormes esparcimientos de abonos producidos a partir de petróleo”.

Algunas interpretaciones provenientes de los medios de prensa vinculados al poder económico corporativo, como el diario Clarín, de Buenos Aires, concluyen que Lula aspira a que sus acuerdos con la UE flexibilicen las posiciones de Estados Unidos, que aunque proclamado socio estratégico de Brasil, no disminuye las trabas aduaneras a los agrocombustibles del país sudamericano.

“Esa disposición (la que surge de los acuerdos Brasil-UE) marca una diferencia con los resultados que obtuvo el presidente Lula en sus dos últimos encuentros con Bush. Con éste no logró superar la discusión de las barreras que Estados Unidos impone al alcohol de origen brasileño que se usa en las naftas. En las citas de marzo, Bush se mostró categórico: la venta de etanol brasileño recién puede aspirar a ver liberadas las trabas en 2009, esto es, después que él mismo deje el gobierno”, sostuvo Clarín la semana pasada.

Ni Lula, ni Bush, ni la UE, ni los medios de comunicación hegemónicos quieren recordar que, por ejemplo, la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) reconoce lo siguiente: “como consecuencia de la pobreza, 824 millones de personas en el mundo sufren hambre, pese a que en el planeta se producen alimentos suficientes como para que cada uno de sus habitantes cuente con una ración diaria de 2.200 calorías”.

En tanto, el “Internacional Food Policy Research Institute”, de Washington, estimó que, si se pone en ejecución la estrategia agrocombustibles, el precio de los alimentos básicos aumentará entre un 20 y un 33 por ciento en 2010 y entre un 26 y un 135 por ciento en 2020.

“Con cada aumento del 1 por ciento en el precio de los alimentos, 16 millones de personas caen en inseguridad alimentaria. Si la tendencia actual continúa, 1.200 millones de habitantes podrían sufrir hambre de manera crónica para 2025”, afirmó Holtz-Giménez.

Al calor de proyecto agrocombustibles vienen registrándose operaciones de concentración creciente en el sector soja, uno de los más “dinámicos” en los países del Mercado Común del Sur (MERCOSUR).

En ese sentido resulta curioso que, habiendo obtenido una cosecha sojera récord (47,5 millones de toneladas), Argentina haya incrementado en forma geométrica durante el primer semestre del año las importaciones de poroto de soja desde Paraguay, convirtiéndose en el principal cliente del país guaraní.

La Bolsa de Rosario (ciudad argentina donde se concentra buena parte de la industria transnacionalizada del sector) estimó que 1,5 millones de toneladas paraguayas se sumarán a lo producido en Argentina, informó el pasado lunes el diario Clarín.

Soja y agrocombustibles son partes complementarias de un modelo que tiende a derivar la producción agrícola hacia el mercado de los “commodities”, alejándola de las necesidades de soberanía y seguridad alimentaria de las sociedades del MERCOSUR.

Es en esa estrategia donde las corporaciones petroleras, de la alimentación y financieras han decidido asociarse, y por supuesto que Petrobrás y la portuguesa Galp no están solas.

“La rapidez con que se opera la movilización de capitales y la concentración de poder en la industria de los agrocombustibles es asombrosa. En los últimos tres años, se multiplicaron por ocho las inversiones de capital de riesgo en el sector. Los financiamientos privados inundan las instituciones públicas de investigación, como lo comprueban los 500 millones de dólares en subvenciones otorgadas por British Petroleum (BP) a la Universidad de California. Los grandes grupos petroleros, cerealeros, automotores y de ingeniería genética firman poderosos acuerdos societarios: Archer Daniela Midland Company (ADM) y Monsanto; Chevron y Volkswagen; BP, Dupont y Toyota”, afirmó el ya citado artículo de Holtz-Giménez en el mensuario Le Monde Diplomatique.

Es por lo expuesto hasta aquí, que ni remotamente alcanza para agotar el tema, que queda abierta la pregunta que le da título a esta nota: ¿Del MERCOSUR al MERCOETANOL O MERCOSOJA?

lunes, julio 02, 2007

Britos y su candidatura a intendente: entre desmentidas y acercamientos concretos

Como habíamos prometido, esta es la segunda parte de la entrevista a Guillermo Britos realizada la semana pasada en Contrakara. Aquí habla de su costado político y de las posibilidades de integrar una lista opositora (dentro del proyecto del presidente Kirchner) al intendente Ariel Franetovich, avalada por el Jefe de la Side, Héctor Icazuriaga. Aunque no quiso dar presiciones, confirmó que el ex intendente Jorge Juancorena le propuso ser candidato.

Hay otra faceta de Britos que tiene que ver con lo político: en los últimos meses está instalado en la sociedad esa imagen...

Yo tengo prohibición de hablar de política por reglamentación, pero sí puede decirte, porque esto es público, que en San Pedro me han ofrecido ser candidato a intendente, una posibilidad que primero pensé, la gente de San Pedro tiene mucho afecto conmigo, pero después decidí no ir, teniendo en cuenta que las cosas no están muy definidas, no se sabe que es lo que va a pasar, ni siquiera se sabe quién va a integrar cada lista; y además me parece que es una falta de respeto para la gente de un lugar que yo dejé en el 2003, caer ahora como candidato a intendente. Eso debe ser en el lugar donde uno está trabajando, donde uno está en contacto con la gente. Bueno, en el futuro veremos, pero hoy lo dejé de lado.
La posibilidad concreta de candidatearme existió, reconozco que lo pensé, pero luego de charlarlo con mi familia decidí que no era conveniente.

En Chivilcoy, los trascendidos hablan de un acercamiento del ex intendente Jorge Juancorena...

Jorge es un amigo, es una de las figuras que la gente mejor recuerda en Chivilcoy, pero hoy pienso seguir unos años más en mi carrera, estoy a punto de ser designado Jefe Departamental y además hoy estoy empadronado en San Pedro, así que por el momento no voy a participar de ninguna agrupación política en Chivilcoy si bien respeto mucho a Jorge y le agradezco que me haya tenido en cuenta.
Hoy no creo que sea lógico que entre a la política en Chivilcoy, y además no puedo porque estoy impedido constitucionalmente.

Pero en cierta manera avala a Juancorena...

Si, por supuesto, me parece un dirigente interesante. De los intendentes que ha tenido Chivilcoy es uno de los mejores.

Concretamente se hablaba de algunas charlas que Juancorena había mantenido con el Jefe de la Secretaría de Inteligencia del Estado, Héctor Icazuriaga y usted...

Juancorena me expresó en varios encuentros sus deseos de que yo sea candidato a intendente, pero no es algo que hoy se pueda dar, lo descarto porque no hay tiempo para armar nada en Chivilcoy.


Tras esta entrevista, algunos medios locales se hicieron eco de la primicia de Contrakara y, ampliando la noticias, refirieron a la posibilidad de que la candidatura de Britos tenga el apoyo del Jefe de Gabinete nacional, Alberto Fernández, y el influyente sindicalista Víctor Santa María, titular de Suther. Seguramente, esto seguirá en las próximas semanas…

martes, junio 26, 2007

Exclusivo: Guillermo Britos contó por primera vez las razones de su alejamiento de la policía de Chivilcoy

En una entrevista imperdible, en la que no calló nada, el ex jefe de la Policía Comunal de Chivilcoy contó en Contrakara que su alejamiento se debió a que “políticamente no convenía que me quedara”, responsabilizando, sin nombrarlo, al secretario de Gobierno de Chivilcoy, Walter Larrea.

Hablando pausado, con mucha tranquilidad y sangre fría, Guillermo Britos, ex jefe de la Policía Comunal chivilcoyana, detalló sin olvidarse de nada ni de nadie, las alternativas de su alejamiento de la ciudad producida hace dos años, algo que hasta ahora había guardado en el más absoluto secreto.
En esta entrevista, que generó algunos temblores en el seno del ejecutivo municipal, Britos manifestó sentirse “defraudado” por el ministro de Gobierno bonaerense, Florencio Randazzo, al expresar que “lo mismo que me pidieron que haga (mantener una presencia permanente en los medios de comunicación), es lo que les empezó a molestar”, al tiempo que denunció que “hubo muchas comunicaciones al ministerio de Seguridad para que no me acerquen a Chivilcoy”.
Además, aunque sin nombrarlo, apuntó contra el secretario de Gobierno chivilcoyano, Walter Larrea, a quien consideró el principal responsable de su salida. “Algunos funcionarios empezaron a apretar a periodistas para que no me den notas”, dijo, y remarcó que “les molestaba que la gente hablara de Britos”.
A continuación transcribimos los pasajes más interesantes de la entrevista, que serán reproducidos el próximo sábado a las 10:30 en Contrakara, por Radio Chivilcoy:


¿Tiene plena conciencia de la imagen que quedó de usted en Chivilcoy?

La verdad es que sí, pero la gente es exagerada. Por ahí a la gente le quedó otra imagen por mi salida de Chivilcoy, pero es cierto que la gente se acerca cuando uno trata de brindar soluciones, reconoce el trabajo realizado.

¿Su salida de Chivilcoy le dejó un sabor amargo?

Por supuesto, yo me fui a mitad de año, en un momento muy bueno en materia de seguridad en Chivilcoy, y viviendo en mi ciudad, o sea que por supuesto que contento no me fui. Pero había muchas situaciones que impedían que siguiera trabajando acá, pero cuando uno molesta, o cuando a los demás les molesta que uno crezca...
Nadie me dijo ‘andate’, la decisión fue mía, pero políticamente no convenía que yo me quedara.

¿Por qué no convenía?

Habría que preguntárselo a los que estaban en ese momento en el gobierno, yo en ese momento estaba trabajando muy bien con la gente. Pero lo que por ahí molestó fue el crecimiento mío con la gente, no digo que a (el intendente Ariel) Franetovich, creo que él fue víctima de algunas personas que tenía al lado, les molestaba que la gente hablara de Britos, cuando yo era parte de un equipo de trabajo, si la gente hablaba bien de mí, era un apoyo para el intendente.
Algunos funcionarios no lo vieron así, empezaron a apretar a periodistas para que no me den notas, para que no me “den tapas”. Yo, que tenía una buena relación con los periodistas me enteré de estas cosas, y decidí dar un paso al costado. Creo que fue lo mejor.

Su salida molestaba por la imagen que tenía, ¿puede ser que a alguien se le pudo haber ocurrido que podía ser candidato?

Yo creo que pasó mucho por ahí, pero es una muy mala forma de ver el futuro. Sí que pasó por ahí porque incluso hubo algunos funcionarios que lo dijeron.
Yo era jefe de Policía Comunal, a mí me fue a buscar Florencio Randazzo a San Pedro cuando ocupaba la Jefatura de Gabinete (esto nunca lo dije), me dijo que quería que fuera Jefe de Policía en Chivilcoy, lo hablé con mi familia, nos gustó la idea, y vine.
Repito, a mí me llamó Florencio Randazzo por intermedio de (Ignacio) Casasola por cómo había trascendido mi trabajo en San Pedro, la relación que yo tenía con los medios de comunicación en San Pedro, y me pidió que haga el mismo trabajo. Él me mandó a hablar con el intendente y después, lo mismo que me pidieron que haga, es lo que les empezó a molestar.
Hago una pregunta, ¿si yo soy Jefe de Policía en Chivilcoy y algún día quiero entrar a hacer política, con quien lo voy a hacer si estoy en el equipo de trabajo de Randazzo y Franetovich? Se cae de maduro, no sé que fantasmas vieron.

Después de su salida, ¿lo llamó Randazzo en algún momento?

No, no tuve ninguna otra comunicación con Randazzo. Me siento bastante defraudado con la actitud que él tuvo con mi salida, pero eso es cuestión de hablarlo más adelante. Hoy él está en un puesto bastante alto en la provincia, sé que hubo muchas comunicaciones al ministerio de Seguridad para que no me acerquen a Chivilcoy, pero eso es algo que hablaremos en el futuro...

¿Es conciente que estas declaraciones traerán repercusiones en el ámbito político?

Creo que no me tienen que tener miedo, yo soy un chivilcoyano que quiere que a la ciudad le vaya bien. Cuando leí que se hablaba de una interna policial en la ciudad me dio risa, porque hablar de eso y querer involucrarme es tener pocos escrúpulos, pero son cosas que ni siquiera se me ocurrió contestar porque sé que al intendente, algunos ‘laderos’ que tienen le llevan la teoría de la conspiración, y acá hay que sumar la teoría del trabajo, no la de la conspiración.

Ha hablado mucho de los colaboradores del intendente...

No los voy a nombrar porque no lo merecen. Si rescato que no estoy hablando de (el secretario de Seguridad de Chivilcoy) Hugo Kubler, que me parece un funcionario excelente, pero hay gente que se piensa que los demás van a confabular contra ellos. De mí que no esperen eso.

viernes, junio 22, 2007

A 9 meses: la búsqueda continúa

El martes 19 de septiembre de 2006 se logró uno de los avances más importantes en la búsqueda de justicia por la violación de los derechos humanos en Argentina: ese día un tribunal federal condenó a Miguel Etchecolatz, ex jefe de Investigaciones de la Policía Bonaerense, a reclusión perpetua por secuestro, tortura y homicidios. Este fue el primer caso luego de la anulación de las leyes de Obediencia Debida y Punto Final y, además, tuvo como condimento el hecho de que se reconociera que Etchecolatz había actuado en el marco de un genocidio, es decir, un plan sistemático de desaparición de personas.
Todos esos logros no pudieron festejarse como era debido porque dos días antes, al momento de la lectura de los alegatos, uno de los principales testigos del juicio había desaparecido de su casa. Si bien en esos momentos el tema no tuvo mucha trascendencia, con los días se convirtió en la principal noticia: ¿Dónde está Jorge Julio López?
A 9 meses de su desaparición, dialogamos con dos personas que acompañaron a López durante todo el juicio, Guadalupe Godoy, su abogada, y Nilda Eloy, integrante de la Asociación de ex Detenidos Desaparecidos y querellante junto a López en la causa Etchecolatz.

¿Cuándo conocieron a Julio?

NE: Lo conocí en 1998. Tanto él como yo nos acercamos al Juicio por la Verdad, y en ese marco declaramos por primera vez en el 1999, dado que ninguno de los dos habíamos hecho denuncia ni podido testimoniar antes. De allí seguimos trabajando en la reconstrucción de lo que fue el Centro Clandestino de Arana hasta el juicio del año pasado, en el que nos tocó ser casos contra Etchecolatz.

GD: Lo conocí un tiempo antes que empezara el juicio a Etchecolatz. Nos juntamos para que todos los que se presentaban como querellantes estuvieran al tanto de cómo íbamos a actuar en el juicio, y también para transmitirnos todas las dudas y las angustias que genera el hecho de tener que ver a quien los torturó y decidió sobre su vida y sobre su muerte.

Los días anteriores a la desaparición, ¿lo notaron nervioso?

NE: Para nada, él estaba ansioso como todos, porque ese día se hacían los alegatos, donde íbamos a pedir por primera vez una condena por genocidio. Él estaba con mucha ansiedad porque sabía que Etchecolatz iba a estar ahí. Quería mirarlo a los ojos, verlo salir esposado del tribunal. Julio no tenía miedo, y a nosotros jamás se nos pasó por la cabeza que pudiera pasar una cosa así.

GD: Jamás tuvo miedo, ninguno lo tuvo. En realidad él desaparece el día anterior a la sentencia y, en todo caso, era el día de la ansiedad por todo lo que significaban 30 años de impunidad, pero era el día previo a lo que no podía ser otra cosa que un festejo, con lo cual el miedo no estaba presente, no era parte de lo que se dimensionaba hasta ahí.


¿Cuándo se enteraron de la desaparición?

GD: Cuando llegamos a la municipalidad de La Plata (lugar donde se desarrolló el juicio). Él tenía que estar a las 9:30, porque tenía que estar presente para que pudiéramos alegar en su nombre, algo que no pudimos hacer. En la municipalidad estábamos Nilda y yo, y llegó el hijo y preguntó si habíamos visto a Julio. Ahí tuvimos toda una discusión sobre qué hacer, si suspender la audiencia o seguir, y en el momento que salíamos para ver que hacíamos, un periodista le preguntó a Adriana Clavo que pasaba, y Adriana dijo “Julio López está desaparecido”.
A partir de ese momento quisimos mantener la calma, había que alegar y nosotros éramos la única querella que pedía que a Etchecolatz se lo condene por genocidio, figura nunca usada en este tipo de casos.

¿Cuáles fueron las primeras medidas que tomaron?

GD: Mientras estábamos alegando Nilda fue con otro compañero a presentar un hábeas corpus por él, y creo que desde ese momento tuvimos la certeza de lo que pasaba, por más que durante dos días intentamos pensar que podía haber sucedido otra cosa. Creo que también fue una forma de protegernos a nosotros mismos para poder continuar y que de alguna manera el objetivo que tuvo la desaparición no se lograra.

Las lagunas de la causa

Como organismo de derechos humanos, ¿qué saben de la causa?

NE: Desde el momento que la causa pasa a la Justicia Federal, tuvimos un acceso más amplio, que no teníamos cuando estaba en el Fuero de provincia, porque directamente no la podíamos ver. En la fiscalía no estaba, la manejaba directamente la policía. En esta etapa tuvimos más acceso, pero vimos que se sigue manejando con las mismas fuerzas que deben ser investigadas.

GD: En los tres meses en los que estuvo en la justicia provincial, se ve una búsqueda en la que se respondió a cualquier tipo de llamado anónimo, a cualquiera que se acercara diciendo que sabía algo, desde mentalistas, pendulistas, cosas muy insólitas, como operativos provocados por las visiones que tuvo una mujer que de noche se transformaba en pájaro y sobrevolaba la ciudad de La Plata y veía donde estaba López.
En estos meses no se investigó a quienes desde el principio nosotros sostuvimos que eran los responsables de su secuestro: todos aquellos policías que estuvieron en los centros clandestinos y que fueron nombrados por López en sus testimonios. Al día de hoy no consta en la causa donde están viviendo y qué hacen, a pesar de que lo pedimos infinidad de veces.

A partir de la federalización de la causa, ¿notaron algún avance?

NE: Nosotros vemos que pese a todo lo que se dice, en el juzgado no hay una persona involucrada en exclusiva a una causa de esta envergadura. Esto no garantiza que se puedan leer las pruebas y mucho menos controlarlas. Además, no hay nada en la causa que pueda sostener el optimismo con el que las autoridades salen a los medios.

Frente a este panorama, ¿cómo avanzarán en los próximos juicios que se realicen?

GD: Es muy difícil pensar el contexto de los próximos juicios sin saber que pasó con Julio. A muy poco tiempo de empezar el proceso contra el ex capellán Von Wernich ya empezaron las amenazas, que después de López son tomadas muy en serio, más allá de la valentía de las víctimas que testimoniarán en el proceso.

NE: Nosotros reclamamos más que todo, seguridad. Lo hicimos públicamente, por escrito, pero de eso no hay nada. Cuando se habla de protección lo que se nos ofrece es protección policial, y la inmensa mayoría de los testigos no acepta, porque casi todos fueron secuestrados y torturados por la propia policía que ahora lo tendría que custodiar.

miércoles, junio 20, 2007

La cuestión de los agrocombustibles

Otra nota de Victor Ducrot, de la Agencia Periodística del Mercosur, acerca de los agrocombustibles: las verdades, mentiras, conveniencias e inconveniencias de este fenómeno que se expande en Argentina. ¿A quién beneficiará?


¿Agrocombustibles buenos y agrocombustibles malos?

Por Víctor Ego Ducrot (*) Desde Buenos Aires

No se trata de un asunto de gestión pública o privada. Es una cuestión paradigmática: el campo para producir alimentos o para proveer de materias primas al capitalismo corporativo.
La reciente toma de posición del Movimiento de los Sin Tierra (MST) de Brasil respecto del tema agrocombustibles –control de la producción por parte de los campesinos – y el surgimiento en ese ámbito de una tendencia proclive a que la misma esté en manos de una empresa estatal, es asunto que merece un debate. No sea cosa que, pese a las mejores intenciones que puedan tener las organizaciones sociales involucradas, el proyecto de última generación del Imperio Global Privatizado (IGP) no entre por la puerta pero sí se cuele por la ventana.
La toma de posición del MST aludida en el párrafo anterior se desprende de un documento emanado del V Congreso de esa organización, realizado la semana pasada en Brasilia, que propone “luchar para que la producción de los agrocombustibles esté bajo el control de los campesinos y trabajadores rurales, como parte de la policultura, con preservación del medio ambiente y buscando la soberanía energética de cada región”. Debe observarse que el citado texto condiciona pero acepta la producción de agrocombustibles.
Que se esté contemplando la posibilidad una producción independiente del modelo hegemónico surge del documento “La agroenergía es nuestra”, divulgado el 14 de mayo último por allegados al MST.
El mismo sostiene: “En Brasil es urgente construir un instrumento capaz de utilizar su amplio potencial de agroenergía renovable como factor de liberación y emancipación del pueblo brasileño y de justicia social. Ese instrumento debe ser una Empresa Brasileña de Agroenergía (de carácter estatal). Si no se toma esa decisión, la ocupación del territorio de Brasil por corporaciones capitalistas extranjeras para la producción de energía renovable, en sustitución ante la creciente escasez de petróleo, seguramente se transformará en un peligroso aumento de nuestra dependencia, más pérdida de soberanía y un proceso de dominación con consecuencias dramáticas imprevisibles para nuestro pueblo, a juzgar por lo que en la actualidad sucede en Irak”.
Obsérvese también que Brasil ya se encuentra entre los principales productores de agrocombustibles y que la iniciativa planteada por el presidente de Estados Unidos, George W.Bush, tendiente a estrechar lazos estratégicos entre ambos países para avanzar en un modelo de producción aún más poderoso fue aceptada por su homólogo brasileño, Luiz Inacio Lula Da Silva.
Quizá sea oportuno recordar lo que señaló esta semana la agencia Bolpress, en un artículo en el que Horacio Barrancos Bellot demuestra las múltiples posibilidades de lectura que ofrecen los cuadros estadísticos: “una cosa es decir que México es un País OCDE o que el PIB brasilero es de los más grandes del mundo, pero otra cosa es decir que la mayor cantidad de pobres en América Latina son mexicanos y brasileros; distinto es señalar a Haití y Guatemala como los países con las tasas más altas de mortalidad infantil, en lugar de identificar que la mayoría de los niños que mueren en América Latina son brasileros y mexicanos; finalmente, no es lo mismo decir que el 54 por ciento de la población haitiana y el 45 por ciento de la población nicaragüense vive con menos de 1 dólar al día, que decir el 40 por ciento de la población latinoamericana en extrema pobreza (menos de 1 dólar al día) vive en Brasil y en México”.
Para concluir con las aclaraciones propuestas, cabe puntualizar que, desde la propuesta teórico desarrollada por quien esto escribe en libros como “Bush & Ben Laden S.A” (Norma, Buenos Aires, 2001) y “Recolonización o Independencia…” (Norma, Buenos Aires, 2004, en coautoría con la colega Stella Calloni), el IGP denota a la actual etapa del sistema capitalista – imperialista, la que entre sus características sobresalientes desnuda la creciente tendencia del corporativismo transnacionalizado a reemplazar en sus funciones de poder y control políticos a las estructuras estaduales, tal cual las conocemos desde la Modernidad.
Ese “síndrome” privatizador del poder político se registra en forma abierta o sigilosa. En este último caso, mediante ciertas operaciones que podrían pertenecer al mundo del “como si…”.
Como si, por ejemplo, Petrobrás fuese una empresa estatal cuando la mayor parte de su integración accionaria pertenece al entramado privado y transnacionalizado; o como si Argentina estuviese a punto de recuperar su soberanía petrolera porque Repsol YPF, que pasa a privilegiar sus operaciones en África respecto de su presencia en América Latina a partir de los año ´90, se dispone a vender parte de sus papeles a empresarios privados de nacionalidad argentina que, en el escenario más “transparente”, en materia de liquidez dependen de las bancas estadounidense y suiza.
Quienes defienden la posibilidad de un sistema de producción de agrocombustibles “soberano” consideran que el control campesino y estatal garantizaría que la misma no se lleve a cabo en desmedro de una racional dedicación del campo a la provisión alimentaria, lo que, sumado a un régimen de contralor sobre la propiedad de la tierra y “stocks”, evitaría la estampida de precios especulativos de la producción como “commodities” (materias primas con precios oligopólicos) y la instalación de estos en forma totalizadora, en sustitución de la producción de alimentos.
Quienes esto sostienen olvidan la historia de la funcionalidad del capitalismo en torno a la ley de mayores beneficios y se saltean un hecho que se aloja en el corazón mismo del bate político: cuál es la naturaleza del Estado en términos de clase.
Respecto del primer punto, resulta conveniente recordar lo afirmado en este mismo medio en una nota anterior (“Hambre para el Sur, derroche en el Norte”): “Los llamados agrocombustibles de segunda generación no están al alcance de la mano: saber cuáles son los cultivos que serán transformados en combustibles no es pertinente. Las plantas salvajes no tendrán una menor impronta ambiental, pues su comercialización transformará su ecología. Cultivadas de manera intensiva, rápidamente migrarán de los setos de arbustos y terrenos arbolados hacia tierras cultivables, con las consecuencias ambientales asociadas a ello. Asimismo, el proyecto agrocombustibles ya estimula una feroz ola especulativa por parte de las corporaciones financieras transnacionalizadas. Según acaban de difundir la agencia Reuters y el diario La Jornada, de México, el multimillonario George Soros reconoció que su fuerte inversión en la producción de etanol en Brasil fue especulativa, porque “aún ve barreras comerciales que restringen el potencial total del productor más barato del mundo del combustible”.
En el supuesto y dudoso caso de que un nuevo tipo Estado –de poder popular y democracia profunda – pudiese garantizar por si sólo la sustentabilidad de un modelo económico basado en la “racionalidad” capitalista, cabe recordar el mismo dista mucho de regir en los países de la región involucrados en el programa agrocombustibles.
Como se planteara al inicio de este artículo, y en atención a lo expuesto hasta aquí, la opción entre el derecho de la humanidad a la alimentación y la consideración de la actividad agrícola como proveedora de materias primas con precios oligopólicos no pasa por un asunto de mejor o peor gestión – privada o pública - o de mayor o menor control campesino dentro de un Estado de matriz neoliberal, sino que se trata de una alternativa paradigmática, de un modelo de humanidad.
Más a ello de esto, no es redundante recordar que, como se afirmara respecto de México esta semana en una nota de Israel Rodríguez en el diario La Jornada, “el desarrollo de biocombustibles en México derivados del maíz o caña de azúcar es inviable en el futuro inmediato, puesto que no hay racionalidad ambiental ni energética a partir de estos cultivos porque provocaría impactos importantes en los precios de los alimentos y de los forrajes para el ganado. Además, aumentar las superficies de cultivo para la elaboración de aquéllos puede acelerar la deforestación y causar desequilibrios ambientales por la utilización intensiva del agua dulce”.
El artículo citado invoca datos de EcoSecurities, empresa líder en el mercado global de reducción de emisiones, que consideró que “la elaboración de biodiésel con aceite de palma tampoco es una buena alternativa porque la experiencia en otros países demuestra que la utilización de esta materia prima está causando la devastación brutal de las selvas”.
La Jornada cita a Gabriel Quadri, director de EcoSecurieties en México, quién señaló que “la implementación de biocombustibles en México no tiene ningún futuro, pero los están inflando, dado que el balance energético y de carbono es negativo en el caso del maíz con impactos en los precios de los alimentos y del forraje para el ganado que ha empezado a manifestar sus consecuencias de manera muy importante en la accesibilidad de los alimentos para la mayor parte de la población”.
Hasta quienes incluyen a los agrocombustibles como alternativa ante la energía de origen fósil reconocen que el escenario de sustitución es paradigmático y que las posibilidades son muchas sin tener que apelar a la conversión del campo en generador de materias primas al servicio de las grandes corporaciones transnacionales.
En ese sentido, resulta útil recordar el artículo “Un mundo sin petróleo”, de Daniel Howden, recientemente publicado por el periódico británico The Independent, que parte de asegurar que el agotamiento de las reservas petroleras es inevitable a corto plazo.
Dice ese artículo que: “la mayoría de la maquinaría agrícola, y del sector se basa en el petróleo o utiliza el diesel como combustible. Casi todos los pesticidas y muchos fertilizantes se hacen en base al petróleo; la mayoría de los plásticos, usados en todos de los ordenadores y en los teléfonos móviles, tuberías, ropa y alfombras, se hacen de sustancias obtenidas del petróleo; la construcción de un solo coche en los Estados Unidos requiere, en promedio, por lo menos 20 barriles de petróleo; la mayoría de los materiales de las energías renovables requieren grandes cantidades de petróleo para ser construidos; la producción de metales – particularmente el aluminio - los cosméticos, tinte del pelo, tinta y muchos derivados son totalmente dependientes del petróleo”.
Respecto de la existencia de fuentes alternativas de la energía, la nota publicada por The Independent destaca que: “todavía hay 909 mil millones toneladas estimadas de reservas probadas de carbón por todo el mundo, bastantes por lo menos para 155 años. Pero el carbón es un combustible fósil y una fuente de energía sucia que contribuiría de forma importante a agravar el calentamiento global; los campos de gas natural en Siberia, Alaska y el Oriente Medio deben durar 20 años más que las reservas de petróleo del mundo pero, aunque más limpio que el petróleo, el gas natural sigue siendo un combustible fósil que emite los mismos agentes contaminantes que el resto de combustibles fósiles”.
Asegura asimismo que: “es también costoso de extraer y de transportar pues tiene que ser licuado, las células de combustible del hidrógeno nos proveerían de una fuente de energía permanente, renovable y limpia ya que únicamente combinan hidrógeno y oxígeno químicamente para producir electricidad, agua y calor. La dificultad, sin embargo, es que no hay bastante hidrógeno en nuestro alrededor y las pocas maneras limpias de producirlo son costosas; las naciones petróleo-dependientes están dando vueltas a las fuentes de energía renovables como la energía hidroeléctrica, solar y del viento para proporcionar una alternativa al petróleo, pero la probabilidad de las energías renovables proporcionen la energía suficiente es más que dudosa”.
Por último subraya que:”los miedos de que el suministro de uranio del mundo se agote han sido aliviados por los reactores mejorados y la posibilidad de usar el torio como combustible nuclear. Pero un aumento en el número de reactores en todo el mundo aumentaría la ocasión de un desastre y el riesgo de que las sustancias peligrosas que se obtienen acaben en las manos de terroristas”.
Lo que el artículo citado no menciona es que, como las propias agencias de seguridad y el Congreso de Estados Unidos reconocieron, la falacia del “terrorismo” y de la posibilidad de que la energía nuclear caiga en sus manos fue un argumento de la inteligencia de ese país para justificar los genocidios de Afganistán y de Irak, con el sólo propósito de asegurar el control de las grandes reservas energéticas en manos de las corporaciones petroleras.
Al referirse a los agrocombustibles la misma nota dice que “el etanol del maíz, se ha convertido en una alternativa popular al petróleo”, a la vez que admite los siguiente: los estudios sugieren que la producción de etanol tiene un efecto negativo sobre la inversión energética necesaria y el medio ambiente debido al espacio requerido para cosechar lo que necesitamos” (se entiende que para alimentarnos).
En una nota publicada en la última edición local de la revista Le Monde Diplomatique y también citado en la nuestra “Hambre para el Sur, derroche en el Norte”, Eric Holtz-Giménez, director general de “Food First, Institute for Food and Development Policy” (Estados Unidos), sostiene que “la rapidez con que se opera la movilización de capitales y la concentración de poder en la industria de los agrocombustibles es asombrosa. En los últimos tres años, se multiplicaron por ocho las inversiones de capital de riesgo en el sector. Los financiamientos privados inundan las instituciones públicas de investigación, como lo comprueban los 500 millones de dólares en subvenciones otorgadas por British Petroleum (BP) a la Universidad de California. Los grandes grupos petroleros, cerealeros, automotores y de ingeniería genética firman poderosos acuerdos societarios: Archer Daniela Midland Company (ADM) y Monsanto; Chevron y Volkswagen; BP, Dupont y Toyota”.
El mismo autor desbarata buena parte del cuerpo de mentiras sobre el que se apoyan los defensores del proyecto agrocombustibles, cuando recuerda, por ejemplo, que “cada tonelada de aceite de palma que fundamentalmente se produce en Indonesia y Malasia, emite tanto o más gas carbónico que el petróleo. El etanol producido a partir de la caña de azúcar cultivada en selvas tropicales desmontadas emite un 50 por ciento más gases con efecto invernadero que la producción y la utilización de la cantidad equivalente de nafta. Los cultivos industriales destinados a los combustibles necesitan enormes esparcimientos de abonos producidos a partir de petróleo”.
O cuando destaca que: “los agrocombustibles provocan graves deforestaciones; el gobierno de Brasil clasificó 200 millones de hectáreas de selvas tropófilas, praderas y pantanos como tierras degradadas, cuando en realidad se trataba de ecosistemas de una gran biodiversidad en la regiones de la Mata Atlántica, del Cerrado y del Pantanal, ocupadas por poblaciones indígenas, campesinos pobres y grandes explotaciones de pastoreo extensivo de bovinos. Los agrocombustibles impedirán el desarrollo rural; en los trópicos,100 hectáreas dedicadas a la agricultura familiar crean 35 empleos. La palma aceitera y la caña de azúcar crean 10, los eucaliptos dos, la soja apenas uno y medio. Los grupos petroleros, cerealeros y de cultivos transgénicos refuerzan su presencia en toda la cadena de valor agregado de los agrocombustibles. Cargill y ADM controlan el 65 por ciento del mercado mundial de cereales, Monsanto y Sygenta dominan el mercado de los productos genéticamente modificados. Resulta verosímil que los pequeños productores agrícolas sean expulsados del mercado y de sus tierras”.
Concluimos que no se trata de agrocombustibles buenos o agrocombustibles malos sino de defender el derecho de la humanidad a la alimentación y de que, ese sentido, estamos ante una disyuntiva paradigmática: el campo para producir comida o para proveer de materias primas al capitalismo corporativo
(*) Víctor Ego Ducrot, director de APM, integra la Cátedra Libre Soberanía Alimentaria de la Universidad Nacional de La Plata (Argentina)

viernes, junio 08, 2007

Justamente...

Las cosas que no hacen falta hacer para honrar la profesión.



Agasajo del Ejecutivo chivilcoyano a los periodistas locales en su día. Honrar la profesión...


jueves, junio 07, 2007

7 de Junio: En el día del periodista, honrar la profesión

Apelando a una vieja y gastada frase, se puede decir que “el día del periodista son todos” y no nos equivocaríamos. Es que todos los que practicamos la profesión nos levantamos día a día “leyendo el mundo”, viéndolo desde una perspectiva analítica, pensando como periodistas desde el amanecer hasta el ocaso, así trabajemos diaria, semanal o mensualmente en los medios.
La profesión periodística, desvalorizada constantemente en nuestro país por casi la totalidad de la dirigencia política, se transformó en los últimos años en un trabajo de “parias”, supeditados siempre a la opinión o el reto de editores, empresarios mediáticos y políticos de todo partido, ideología y color.
Frente a este escenario, ¿qué se puede hacer honrar la profesión? En primer lugar habría que establecer una definición clara de nuestro objeto de trabajo, al que de alguna manera podríamos denominar “la realidad tal como se manifiesta”. ¿De qué modo lidiar con algo tan cambiante, amplio e impreciso? Si esperan que hable de objetividad, detengan aquí su lectura y pasen a otra cosa: esa categoría no existe.
Cualquier acceso a los datos, cualquier escritura de la noticia más simple que se quiera está contaminada por nuestra mirada; el hecho de publicar una noticia y no otra, y en esa noticia ciertos datos y no otros, ya habla de la inclusión de nuestra mirada sobre los hechos. Quebrado el mito de la objetividad, habría que replantear la postura del periodista frente a los hechos y encontrar un equilibrio entre el respeto a la fidelidad de los hechos y la subjetividad inevitable del periodista.
Esta tensión, que se ve cotidianamente en el proceso de producción de las noticias, se resolvería con un compromiso del periodista con el lector. Este compromiso se traduce en una objetividad subjetiva, en la que el profesional se remite a los hechos de la realidad (objetivo) a través de su propia mirada (subjetivo).
Otra manera de honrar la profesión es tomarla no sólo como un trabajo común y corriente, sino como un verdadero compromiso social por intermedio del cual damos cumplimiento al Derecho Humano a la Información, establecido por la Carta de la Naciones Unidas.
Esto, se logra solamente a través de una mirada crítica sobre la actualidad. “Criticar” algo no significa quejarse, sino más bien “ponerlo en crisis” a partir de preguntarse cosas y analizarlo profundamente.
Por eso, cuando leemos a algunos colegas que dicen que muchos periodistas “se quejan por quejar” vale la pena preguntarse que pasaría si se suprimiera esa actitud crítica: probablemente el periodismo no existiría.
Otros actores sociales que deberían hacer un esfuerzo por honrar la tarea del periodista son los políticos. Ellos, en lugar de brindar un desayuno en honor del profesional los 7 de junio a la mañana, deberían, todos los días, respetar nuestro trabajo y acepar que “metemos las narices en todos lados” para indagar sobre las mismas cosas que ellos repudiarían si fueran oposición.
Nuestro trabajo va más allá, tiene que ver con una indagación del mundo desde una postura propia: dejar de ser meros trabajadores de prensa para transformarnos en intelectuales transformativos (intelectuales entendido sólo como un sujeto que piensa críticamente, no como un “sabio omnipotente”).
La profesión periodística se honra día a día, entendiendo que pertenecer a este mundo implica miles de esfuerzos y más de una decepción. Así las cosas, sigue siendo, lejos, el mejor trabajo de todos.

martes, junio 05, 2007

Medios, mentiras y conspiración contra Venezuela

Esta nota fue publicada por la Agencia Periodística del Mercosur (APM) en su portal web www.prensamercosur.com.ar. Es interesante ver cuáles son los motivos de su autor, Victor Ducrot (un gran analista internacional) para apoyar la medida del presidente venezolano Hugo Chávez de no renovar la licencia de un canal privado, frente a tantas opiniones contrarias a este acto:

Los sectores hegemónicos venezolanos y de América Latina pretenden desestabilizar e incluso atentar contra Chávez. Comunicadores e intelectuales de todo el mundo desnudaron las maniobras mediáticas.
No debe provocar sorpresa. La derecha venezolana y los sectores hegemónicos en América Latina, auspiciados por el gobierno de Estados Unidos y las facciones políticas más recalcitrantes de la Unión Europea (UE), se lanzaron con furia contra la Revolución Bolivariana después de que el presidente Hugo Chávez, cumpliendo con la Constitución y las leyes de su país, denegara la renovación de la licencia al canal RCTV y advirtiera que tomará medidas contra los otros medios privados que convoquen a la violación del orden legal y pregonen el asesinato del primer mandatario, como por ejemplo lo viene haciendo la cadena Globovisión
Podría afirmarse que la medida gubernamental evidenció una situación que se mantiene latente en Venezuela: la confrontación creciente entre las grandes mayorías de la sociedad, que reiteradamente respaldan al gobierno en las urnas, y elementos de las clases sociales dominantes, manipuladoras con relativa eficacia de sectores medios, lamentablemente receptores de un discurso racista y antidemocrático.
¿Por qué la salida del aire de un canal de televisión despertó las iras de la derecha como si de una expropiación de bienes y propiedades se tratara? Porque de esa manera se les recorta la posibilidad de contar, en forma impune, con una maquinaria propagandística que les permite crear discursos convalidantes de sus privilegios, como si éstos fueran inmutables o de orden natural.
Durante las “Jornadas Internacionales: el derecho ciudadano a informar y a estar informado” y el V Encuentro de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, eventos realizados la semana pasada en Caracas y Cochabamba (Bolivia) respectivamente, decenas de especialistas revisaron el papel que están cumpliendo las grandes corporaciones mediáticas para frenar los procesos de transformación política, defender gobiernos reaccionarios y desestabilizar proyectos democráticos de amplia base social, a la vez que articular un sistema complejo de mensajes gestadores de negocios y acumulación financiera y económica.
Es en ese sentido que, durante esas jornadas, se reclamó, entre otros puntos, que los medios deben dirigirse “a ciudadanos y no a consumidores”, para ponerle punto final a una matriz comunicacional que tanto vende jabones y teléfonos celulares como presidentes y programas de gobierno diseñados en los centros de elaboración estratégica del sistema corporativo transnacionalizado.
En el marco de ricas discusiones, en ambos foros se plantearon dos conceptos que en buena medida pueden resultar útiles para analizar la dialéctica “democracia y revolución – golpismo y privilegios de clase” que se registra en Venezuela.
Por un lado se afirmó que toda guerra comienza en los medios de comunicación y más específicamente en la campaña de mentiras que los mismos difunden a través de redes y circuitos globalizados. Por el otro, y recordando que los medios son eso, solamente medios, mientras que el único entero es el conjunto de la sociedad, se destacó que el poder de aquellos no es infalible: que la capacidad operativa y de éxito de los medios de comunicación es inversamente proporcional a las energías y logros que los movimientos sociales tengan en cuanto a dinámica y organización.
Sobre el escenario venezolano se despliegan todos los efectos de esa tención. Observatorios específicos –como el realizado en torno a la jornada electoral del 3 de diciembre último -, monitoreos y comprobaciones hechas sobre el comportamiento de los principales medios privados arrojaron como resultado que la campaña de mentiras contra el gobierno de Chávez no sólo es una constante local sino que se articula con los discursos emitidos desde el entramado corporativo – mediático internacional. En ese sentido, basta con seguir de cerca la campaña desinformativa que despliega las varias veces denunciada cadena CNN.
Sin embargo, ese mismo escenario sirve como ejemplo concreto de la capacidad de éxito relativo que tiene la manipulación mediática, pues la decisión de soberanía y democracia comunicacional adoptada por el gobierno de Chávez en el caso RCTV fue posible por el alto grado de movilización social de los más amplios sectores del pueblo venezolano, base desde la cual el presidente bolivariano pudo desplegar todo su coraje político.
Será entonces la organización y la movilización social la que pueda detener la dictadura mediática del grupo Televisa en México, del Grupo Clarín y otros menores en Argentina, país este en el que la sociedad es sometida a una realidad comunicacional tan reaccionaria y obscena que, por ejemplo, el fenómeno mundial del mercado televisivo llamado Gran Hermano llegó a incluir entre sus protagonistas a figuras de la farándula vinculadas a torturadores de la última dictadura militar, los que, dicho sea de paso, en su abrumadora mayoría aun gozan de total impunidad.
En Bolivia, otro de los países que están en la mira de las campañas de la mentira, ya se podía afirmar en 2005 que “el fenómeno de la desconfianza hacia los medios bien puede ser visto específicamente desde la construcción del discurso periodístico, en el que se advierte una tendencia casi constante, en los últimos años, a la criminalización de la protesta”, según explicaba por aquél entonces el libro “De enteros y medios de comunicación”, de Adalid Contreras Baspineiro, editado en La Paz por CEDLA.
Con la irrupción del gobierno transformador de Evo Morales, la corporación mediática se concentró en la generación de discursos descalificadores del presidente y tergiversadores de los acontecimientos sociales, económicos y políticos que se registran en el país del Altiplano. Esa tendencia se había impuesto ya, en forma descarnada, durante el proceso electoral que condujo a Morales a la primera magistratura, según se comprueba en los Observatorios que pueden consultarse en la página electrónica de APM.
Tales conductas de los medios hegemónicos en el plano simbólico se apoyan sobre una economía política con altos índices de concentración corporativa.
Así lo señalan los investigadores argentinos Guillermo Mastrini y Martín Becerra en el libro “Periodistas y Magnates: Estructura y concentración de las industrias culturales en América Latina” (Prometeo, Buenos Aires, 2006): “los procesos de concentración de medios – en esa región – no son nuevos ni desconocidos (…). En la década del ´90 se llevó a cabo un proceso de privatización que, con la excepción de Uruguay, determinó que el conjunto de las empresas de telecomunicaciones pasaran a estar controladas por capitales privados, en muchos casos extranjeros (…), oligopolios privados”.
“En prácticamente la totalidad de las industrias analizadas y en casi todos los países, la suma de los cuatro primeros operadores – de medios de comunicación – supera el 50 por ciento del mercado. Esta cifra puede ser ponderada si se contempla que en la industria farmacéutica, que tradicionalmente manifiesta una propensión marcada a la concentración y al dominio de pocas firmas, los cinco actores del mercado mundial acaparan el 20,6 por ciento de la producción de unidades y el 24,5 por ciento de la facturación, en tanto que los 10 primeros grupos controlan el 34 por ciento de la producción y el 40,3 por ciento de la facturación”, concluye el trabajo de los investigadores argentinos.
El trabajo de Mastrini y Becerra incluye los casos de Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Perú, Uruguay y Venezuela.
En hora buena entonces las iniciativas surgidas durante el V Encuentro de la Red de Intelectuales y Artistas en Defensa de la Humanidad, realizado la semana pasada en Cochabamba. En ese sentido se aprobó la creación de un Tribunal que siga y desnude la estrategia de mentiras llevada adelante en el marco de la guerra mediática desatada por el campo hegemónico.
Además, y como iniciativa surgida de una de las cuatro mesas en las que se dividió el desarrollo de esas jornadas, se pusieron en marcha las labores de un grupo propulsor –integrado por especialistas de América Latina y Europa-, tendiente al establecimiento de un Observatorio de Medios, el que, con una metodología específica y sobre casos concretos, no sólo podrá proveerle materiales de análisis al Tribunal sino que también estará en condiciones de demostrar, con ejemplos puntuales cómo en cada escenario se manifiestan las agresiones comunicacionales de la corporación mediática transnacionalizada.

viernes, junio 01, 2007

Los argentinos no tenemos medidas *

La crisis desatada en torno al manejo de los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) pone en evidencia, aunque parezca mentira, otro gran vicio de nuestra nación.
Es que el ocultamiento y la falsificación de datos denunciada por los técnicos del organismo encargado de, entre otras cosas, medir el aumento de precios, tiene su correlato “casero” en todas y cada una de las actividades que a diario desarrollamos.
En ese sentido, de Pitágoras para acá, los argentinos no hemos podido reconciliarnos con la matemática, ciencia que, al parecer de muchos, no sería ya exacta, sino que estaría librada a los azares de la conveniencia y el oportunismo.
Así las cosas, este divorcio con todas las disposiciones del sistema métrico internacional se evidencia en el hecho de llevar permanentemente “números para nuestro molino”. Desde los porotos en el truco, hasta las estadísticas deportivas, permanentemente estamos forzando las cosas para trampear el resultado y conseguir así algún tipo de ventaja.
Pero los ejemplos no se agotan en estos dos, nos encontramos también con ocasiones en las que, previo descuido del rival, agrandamos la ventaja en esos eternos partidos que duran horas en los terrenos baldíos; o con los contadores “pícaros” que afinan el lápiz para evitarle a sus clientes el pago de ciertos impuestos; o los funcionarios que achican su patrimonio delegando propiedades a padres, hermanos y sobrinos.
Claro que podríamos también seguir con los números de las performances sexuales; de los cursos realizados en los curriculums, hasta llegar a la cantidad de peces capturados en un fin de semana, pero sería redundar sobre lo mismo: el gran dibujo argentino.
En fin, nuestra vida está llena de datos falsos, pergeñados por nuestra imaginación para superar al otro, para sacar alguna ventaja, por más mínima que sea. Pero no hay que confundirse, que un gobierno le mienta a la población respecto del aumento de los alimentos y servicios indispensables para vivir, no se trata de una simple avivada argentina, tan popular y aceptada por todos.
Ocultar unos datos y forzar otros para que se condigan con el discurso oficial es una traición a aquellos que confiaron en un gobierno, que le delegaron su poder ciudadano para llevar las riendas del país.
De alguna manera, las prácticas del Indec son un emergente de la supuesta “viveza criolla”, aunque más perversas y dañinas. Lo que no han advertido quienes llevan a cabo estas prácticas es que, por más que se intente, no se puede tapar el sol con una mano.
En cada bolsillo se siente el 30 por ciento de aumento de los lácteos, el 20 de las verduras, y ni hablar de la suba de la carne. Aquello que siempre nos resultó tan natural y necesario para ingresar al mundo de los “piolas”, hoy se vuelve contra nosotros de la peor manera posible.
Ahora, víctimas de aquello que siempre hemos practicado, cuando vamos al súper, o nos llegan las cuentas, advertimos que alguien se anexó, sin que lo viéramos, unos porotos de más।


* Esta nota fue publicada en la Revista Clip, el sábado 12 de Mayo pasado

miércoles, febrero 21, 2007

La deuda institucional

Si bien en los últimos años se han dado a conocer, e incluso se han iniciado, varias obras de infraestructura para Chivilcoy, esto se produjo completamente disociado de otros procesos que son necesarios para el mejoramiento de la calidad institucional de la ciudad.
La obra pública, la principal (y única) bandera que presenta el oficialismo en este año electoral que se inicia, no fue acompañada, en estos tres años de gestión, de una construcción ciudadana que contribuya al debate y al mejoramiento de la calidad institucional chivilcoyana.
Todos los actos de gobierno se producen en un marco cerrado, casi sectario, mientras que el “hombre común” recibe las noticias a través de los medios de información, contentándose con leer o escuchar aquello que se hace para él.
Esta concepción verticalista de gobierno, que a lo largo de la historia demostró que nunca perduró en el tiempo, se construye en base a una visión distorsionada de la democracia, que tiene más que ver con el resultadismo propio de una competencia deportiva, que a la vieja y olvidada concepción representativa, aquello del “gobierno del pueblo”,según el significado griego del término.
Las elecciones son una competencia de popularidad, la cuestión es ganarle al otro, al opositor, humillar a aquellos que piensan diferentes; y no lograr el favor de una mayoría de votantes que depositan su confianza en ellos.
El caso paradigmático de esta deuda institucional es el Concejo Deliberante, cerrado al debate desde hace ya varios años.
Cuando el oficialismo logró la mayoría absoluta, en unas elecciones en las que los partidos opositores brillaron por su ausencia, el Concejo prácticamente cerró sus puertas y funcionó simplemente como un órgano de validación de las ordenes del Ejecutivo Municipal, negando incluso pedidos de informes que eran esenciales para mantener un mínimo de claridad política.
Sucedió con el caso de Esteban Mangino, el ex administrador del Hospital Municipal cuya renuncia generó demasiadas suspicacias como para que, independientemente de que si las versiones acerca de los supuestos ilícitos fueran o no verdaderas, mereciera una explicación, una aclaración oficial por medio de un comunicado a un organismo institucional de que las cosas estaban en orden.
Muy pocas personas saben hoy en Chivilcoy qué temas se tratan en el Concejo, e incluso se podría arriesgar que pocos conocen a, por lo menos el 50 por ciento de sus representantes.
En este punto las culpas son compartidas entre el oficialismo y la oposición, pues ésta, a pesar de estar en clara desventaja, no realiza ningún esfuerzo para contribuir al debate, al tratamiento de temas, o a la generación de otros mecanismos por los cuales puedan dar a conocer su postura y obligar a “poner en crisis” a este pobre sistema democrático que hoy sufrimos en Chivilcoy.
Al actual período de crecimiento hay que convertirlo en un período de desarrollo, pero ¿cuál es la diferencia? El desarrollo implica una mayor educación (no sólo escolar, sino ciudadana) y una mejor cultura democrática por parte de toda la ciudadanía, que eleve la calidad electoral.
En definitiva, las bases necesarias para que el crecimiento sea sostenido a través de las décadas y no se quede sólo en un simple empuje producto de la favorable coyuntura económico - política que para Chivilcoy representa el posicionamiento de varios de sus hombres en las esferas provincial y nacional.
En estos momentos se está generando un vacío de poder producto del desinterés del oficialismo por construir por fuera de su estructura partidaria y de la falta de ideas de la oposición, que será peligrosísimo para el futuro.
En esto tenemos que comprometernos todos: gobierno, partidos políticos, medios y ciudadanía en general. Pues una gran ciudad, no se construye solamente con cemento.

miércoles, enero 10, 2007

Repercusiones de la entrevista de Contrakara


Nota publicada en La Razón de Chivilcoy, el domingo 7 de enero de 2007

Entrevista con el hombre que declaró haber visto a López con vida

La aparición de un testigo que declara haber visto con vida a Jorge Julio López, el albañil platense cuyo testimonio en el juicio contra Miguel Etchecolatz le valió la reclusión perpetua al ex Director de Investigaciones de la Policía Bonaerense, le otorga a un más controversia a una causa ya demasiado complicada.



Jorge Scanio, un gestor de Moreno, asegura haber visto con vida a López el 1º de octubre del año pasado en una estancia de la localidad bonaerense de Monte, en malas condiciones físicas y fuertemente custodiado.
En diálogo con el programa radial Contrakara, que se emite los sábados a las 11 por LT 32 Radio Chivilcoy, Scanio confirmó su denuncia y aseguró haber visto al albañil “fuertemente custodiado” en el casco de esta estancia.
Scanio, al relatar las circunstancias en las que halló a López, dijo que “yo hago trámites y me vinieron a consultar sobre una estancia que una persona había arrendado. Cuando me acerqué al lugar, ingresé por una de las tranqueras, pues no había nadie en la entrada. Estando cerca de la propiedad, vi personas armadas y me oculté. Estas personas eran cuatro, dos estaban muy bien vestidas, y en medio de ellos se encontraba Jorge Julio López”.
“Al principio no me di cuenta quien era, en el momento que tomé conciencia me dio miedo. Yo estaba oculto en un árbol y a cada rato miraba cómo estaba vestido: tenía un jogging negro bastante desgastado, estaba mal afeitado y con un mal estado de ánimo”, afirmó el testigo.
Scanio precisó que López no estaba esposado, aunque sí fuertemente custodiado y que “las personas armadas estaban vestidas de civil, dos de traje y otros dos con vaquero. Portaban itakas del tipo que usa la policía”.
Tras esto, Scanio afirmó que “salí como pude del lugar y al día siguiente mandé a mi familia a otra ciudad. Todos esos día tuve una lucha conmigo mismo porque no sabía cómo abordar el problema, qué riesgos corría”.
“Finalmente, el 8 de octubre volví a la propiedad, pero no llegué al casco de estancia. Tomé algunas fotos como pude y en ese momento alguien me tiró una camioneta encima”. Afirmó haber anotado la patente y que se trataría de un vehículo del .
El gestor precisó también que “de la propiedad salían unos autos totalmente polarizados a pleno día y con las luces encendidas. Evidentemente había mucha gente dedicada a eso”.
La estancia
El lugar donde presuntamente Jorge Scanio vio a Julio López con vida se encuentra en sobre la Ruta 3, en la localidad de Monte, a pocos kilómetros de la ciudad de La Plata. Según el testigo, “fue arrendada hace un año y medio atrás, pero a los dos días de haber sido ocupada, los arrendatarios fueron desalojados sin muchas explicaciones, lo único que le dijeron fue que no vuelvan nunca más a ese campo, que, según los papeles, pertenecen a una familia de ex militares”.
Respecto de los pasos judiciales que dio, Scanio relató que el 10 de octubre, por una persona conocida, me comuniqué con la SIDE, esa fue mi primera denuncia. El 14 lo hice ante la Brigada de Merlo. Después de eso, recién me citaron en 7 de noviembre, cuando aparentemente había un allanamiento inminente, pero nunca más tuve noticias hasta el 23, que por medio de la abogada de López, Guadalupe Godoy, declaré ante el juez de la causa. Tras eso, no tuve ninguna otra noticia sobre la causa”.
El viernes por la tarde, Scanio, acompañado por el arrendatario de la estancia y cronistas de un periódico de tirada nacional, visitaron los alrededores del lugar, donde certificaron parte de las declaraciones del testigo, en lo concerniente a la disposición de los objetos y el inmueble que se mencionan en el testimonio.


Ese mismo día, el diario Perfil publicó una investigación relacionada con el tema junto con las declaraciones de Jorge Scanio